La iniciativa se enmarca en el programa provincial “100 días para salir de la calle”, que, tras una primera etapa dedicada al relevamiento y evaluación individual de cada caso, comenzó una nueva fase centrada en la protección de las personas frente a las condiciones climáticas extremas.

El parador fue trasladado al ex peaje de la Ruta 7, donde inicialmente dispondrá de 50 plazas para alojamiento nocturno. Además, contará con un hospital de campaña que brindará atención médica para resolver en el lugar aquellos cuadros de salud que no requieran derivación a centros de mayor complejidad.
El programa no se limita a ofrecer un lugar para pasar la noche. También incluye alimentación, acompañamiento interdisciplinario, espacios terapéuticos, capacitaciones y acciones orientadas a la inserción laboral, con el objetivo de favorecer procesos de inclusión social.
La propuesta fue diseñada para desarrollarse durante un período de 100 días, tiempo en el que se implementan intervenciones específicas destinadas a generar alternativas que permitan a las personas salir de la situación de calle.
Desde el Ejecutivo provincial señalaron que el dispositivo está dirigido a personas con residencia en Neuquén. En el caso de quienes provengan de otras provincias, se coordinarán las gestiones necesarias para facilitar su regreso a sus lugares de origen, garantizando previamente la asistencia durante la temporada invernal.
El operativo es coordinado por la Secretaría de Emergencias y Gestión de Riesgos junto con los ministerios de Seguridad, Trabajo y Desarrollo Humano, la Policía del Neuquén, iglesias y otras organizaciones que colaboran diariamente en el funcionamiento del espacio.
Así funciona el parador nocturno
El punto de encuentro continúa siendo la Catedral de Neuquén, donde desde las 19 se realiza un control de seguridad obligatorio antes del traslado. Según explicó la secretaria de Emergencias y Gestión de Riesgos, Luciana Ortiz Luna, el procedimiento incluye un cacheo preventivo a cargo de la Policía con el objetivo de garantizar la seguridad tanto de las personas alojadas como del personal que trabaja en el dispositivo.
Una vez finalizado el control, un minibús traslada a los asistentes hasta el ex peaje, evitando que deban desplazarse a pie por la Ruta 7. Al llegar, cada persona es sometida a una evaluación médica inicial y luego puede acceder a servicios de higiene, que incluyen duchas móviles.
El predio también cuenta con un comedor especialmente acondicionado. Allí se distribuyen entre 80 y 100 viandas cada noche, luego de que los asistentes completan el circuito de ingreso, revisión sanitaria y aseo personal, antes de dirigirse al sector de descanso.
Al día siguiente, el mismo transporte los lleva nuevamente hasta la Catedral, donde reciben el desayuno que ya se ofrece habitualmente en ese espacio. De esta manera, el operativo garantiza alimentación caliente tanto al finalizar la jornada como al comenzar el día, integrando el nuevo refugio con la red de asistencia que ya funcionaba en el centro de la ciudad.
Fuente: Medios




