Impuesto a las Ganancias: aumentan los mínimos y cambia quiénes tributan 

La actualización automática elevó los mínimos salariales alcanzados por el tributo. La medida beneficia especialmente a trabajadores con sueldos altos, como los de la industria petrolera en Neuquén y Río Negro.

Con el inicio de julio entró en vigencia una nueva actualización de los mínimos del Impuesto a las Ganancias, una modificación que elevará el piso salarial a partir del cual los trabajadores en relación de dependencia comienzan a tributar.

El periodista especializado en economía Pablo Wende explicó que el nuevo esquema representa un alivio para miles de trabajadores y destacó que la carga tributaria continúa aplicándose de manera progresiva. “El impacto de Ganancias está atenuado. No te cobran el 35% de una; en las primeras escalas el impuesto es muy bajo”, señaló.

Los nuevos pisos

Con la actualización, los mínimos netos para comenzar a pagar el impuesto quedaron establecidos de la siguiente manera:

  • Trabajadores solteros: quedan exentos quienes perciban hasta $2.900.000 netos por mes. El límite anterior era de $2.500.000.
  • Trabajadores casados, sin hijos: el nuevo piso asciende a $3.371.000 netos.
  • Trabajadores casados con dos hijos: comenzarán a tributar a partir de $3.800.000 netos, frente al anterior umbral de $3.300.000.

Un beneficio para la Patagonia

Wende señaló que la actualización tiene un impacto especial en provincias como Neuquén y Río Negro, donde los salarios promedio son superiores a los del resto del país debido, principalmente, a la actividad petrolera y otros sectores vinculados a la energía. “En provincias donde los ingresos son más altos, como Neuquén o Río Negro, esta actualización representa un beneficio importante”, explicó.

La presión sobre la clase media

Según indicó, los salarios formales todavía registran una pérdida cercana al 30% del poder adquisitivo respecto de 2017, mientras que los gastos fijos —como tarifas de servicios públicos, transporte, combustibles, medicina prepaga y educación privada— aumentaron considerablemente en los últimos años.

A ese escenario se suma la desaceleración del consumo. Los últimos datos de la recaudación nacional mostraron una caída real de impuestos estrechamente vinculados a la actividad económica, como el IVA y el impuesto sobre los débitos y créditos bancarios, además de una merma en los aportes a la seguridad social.

Para Wende, la situación económica presenta realidades muy distintas según el nivel de ingresos. Sostuvo que los sectores de menores recursos mantienen una mejor situación relativa gracias a programas sociales y subsidios, mientras que los hogares de mayores ingresos cuentan con mayor capacidad de ahorro.

En ese contexto, consideró que el principal desafío económico y político pasa por la clase media. “Queda la franja del medio, que además define las elecciones. Es el sector al que el Gobierno va a tener que prestarle más atención de acá a los comicios”, concluyó.

Fuente: Medios

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