Los precios internacionales del petróleo registraron este martes una fuerte escalada y volvieron a ubicarse en niveles que no alcanzaban desde hace meses. La suba se produjo en medio de una nueva escalada del conflicto entre Estados Unidos e Irán, que volvió a poner bajo la lupa la seguridad en el estratégico estrecho de Ormuz.
El crudo Brent, referencia para Europa y gran parte del mercado internacional, avanzó 3,84% durante la jornada y alcanzó los US$86,50 por barril. Por su parte, el West Texas Intermediate (WTI), utilizado como referencia en Estados Unidos, subió 2,81% y se ubicó en US$80,03 por barril.

La reacción de los mercados se produjo luego de que se reanudaran los enfrentamientos entre Washington y Teherán tras el quiebre de la tregua que había permitido una relativa estabilidad en la región. La incertidumbre se profundizó además por los incidentes registrados en el estrecho de Ormuz, una de las rutas comerciales más importantes para el transporte mundial de petróleo.
Según trascendió, Irán lanzó ataques contra embarcaciones petroleras vinculadas a Emiratos Árabes Unidos, mientras que Estados Unidos sostiene que la navegación continúa operando con normalidad. La posibilidad de restricciones o interrupciones en esa vía marítima genera preocupación debido a que por allí circula cerca del 20 por ciento del suministro global de crudo.

La volatilidad también encendió alertas sobre el impacto económico que podría generar un petróleo más caro. La CEPAL estimó que el precio promedio del crudo durante 2026 podría ubicarse entre un 20 y un 25 por ciento por encima de los valores registrados en 2025. Además, advirtió que el encarecimiento de la energía podría sumar entre 0,3 y 4,6 puntos porcentuales a la inflación anual de los países de América Latina. Para Argentina, el efecto proyectado oscilaría entre 0,9 y 2,5 puntos.
Fuente: Medios




