Aunque el análisis definitivo aún está en marcha, un informe preliminar elaborado por uno de los peritos que intervienen en el caso advirtió que existen sectores con un alto riesgo de derrumbe y recomendó demoler dos tramos de pared para evitar que colapsen sobre la vía pública.
El estudio fue realizado por Alejandro Delgado, integrante del Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Centenario, quien fue contratado por la empresa para evaluar los daños provocados por el incendio.
Durante la primera inspección, el especialista recorrió los dos frentes más comprometidos del edificio, ubicado entre las calles Mascardi y Benedetti. “Se siente el crepitar de los muros”, describió el perito al referirse al estado de la estructura.

Riesgo de colapso
El informe técnico concluye que el edificio presenta daños estructurales severos compatibles con un incendio de alta intensidad.
Entre las principales afectaciones se detectaron deformaciones en los elementos resistentes, colapso parcial de la cubierta metálica y pérdida de estabilidad estructural.
Por ese motivo, el documento sostiene que existe un elevado riesgo de colapso y que el inmueble no puede ser ocupado hasta que se completen las evaluaciones y las reparaciones necesarias.
Los sectores que deberían demolerse
En el frente ubicado sobre calle Mascardi, donde se encuentra la marquesina principal del depósito, el informe detectó una viga fracturada, además de fisuras y grietas en los muros laterales.
Según Delgado, los cambios de temperatura continúan provocando desprendimientos de mampostería. “Se siguen cayendo pedazos de ladrillos por el salto térmico y la dilatación”, explicó.
Por esa razón, recomendó demoler el muro hasta la viga de encadenado superior y retirar la marquesina del edificio.
La situación es aún más delicada sobre calle Benedetti, donde el muro presenta importantes fisuras, deformaciones y una pérdida de vinculación con la estructura principal.
En ese sector ya se registró un colapso parcial del techo y el desprendimiento de elementos metálicos que sostenían la cubierta. “Se sigue moviendo, se siente el crepitar de los muros”, reiteró el especialista.
El sector más comprometido
El informe identifica como el área de mayor riesgo la parte central del edificio, sobre la pared norte, donde existe una separación entre la estructura metálica y las columnas de hormigón, además de desprendimientos progresivos de mampostería y del techo.
Debido a esas condiciones, por el momento no está permitido el ingreso al interior del depósito, ya que primero deberán realizarse tareas de apuntalamiento y retiro de materiales inestables.
La empresa contratista deberá presentar un plan de trabajo detallando las etapas de la intervención y coordinar con las autoridades los eventuales cortes de tránsito necesarios para garantizar la seguridad.
Según Delgado, la prioridad inmediata es evitar que algún elemento caiga sobre la vereda o la calle. El retiro de la estructura metálica que permanece en el interior del depósito quedará para una segunda etapa.
Este jueves comenzarán las pericias científicas
Las tareas continuarán este jueves con la realización de una planimetría científica, una técnica que consiste en dividir el predio en una cuadrícula para relevar e identificar cada evidencia presente en el lugar.
El procedimiento permitirá profundizar la investigación sobre el origen y las consecuencias del incendio, además de aportar información para definir el futuro de la estructura.
Fuente: Medios




