El Gobierno de España declaró este viernes la emergencia de interés nacional debido a la gravedad de los incendios forestales que afectan a la Comunidad de Madrid y a la provincia de Ávila, donde el avance de las llamas obligó a evacuar a más de 20.000 personas y movilizó recursos nacionales e internacionales para contener la emergencia.
La medida fue adoptada luego de que las autoridades de la Comunidad de Madrid solicitaran el máximo nivel operativo de protección civil. A partir de esa decisión, el Ministerio del Interior asumió la coordinación de los operativos de emergencia ante el crecimiento de los incendios y el riesgo para la población.

La situación más crítica se registra en la Sierra Oeste de Madrid, donde tres grandes focos que afectaban a las localidades de Almorox, Villa del Prado y San Martín de Valdeiglesias se unificaron en un único frente de fuego. Las autoridades advirtieron que ese incendio avanza hacia el foco activo en Burgohondo, en la provincia de Ávila, lo que podría agravar aún más el escenario.
Ante el avance de las llamas, los organismos de emergencia enviaron alertas a los teléfonos móviles de los habitantes de las zonas afectadas para ordenar evacuaciones inmediatas. Los desplazados fueron trasladados a distintos centros de acogida habilitados en municipios del área metropolitana.
Según los primeros informes oficiales, los incendios ya consumieron cerca de 9.000 hectáreas en Ávila y otras 6.000 hectáreas en la periferia de Madrid, mientras que el perímetro del fuego en territorio abulense alcanza unos 71 kilómetros.
Las condiciones meteorológicas continúan dificultando las tareas de combate, ya que se prevén fuertes ráfagas de viento superiores a los 50 kilómetros por hora, lo que favorece la propagación de las llamas. Frente a la magnitud de la emergencia, España activó el Mecanismo de Protección Civil de la Unión Europea, que respondió con el envío de aviones hidrantes procedentes de Grecia e Italia para reforzar las tareas de extinción.
En lo que va de 2026, los incendios forestales ya destruyeron más de 120.000 hectáreas en España, una superficie que supera ampliamente la registrada durante el mismo período del año anterior y que refleja la intensidad de la actual temporada de incendios.
Fuente: Medios




