La bailarina neuquina María Aguilar Alak confirmó que este miércoles iniciará su regreso a la Argentina luego de permanecer varias semanas en Marruecos, donde denunció haber sido víctima de violencia de género mientras trabajaba en ese país.
En una entrevista con medios locales la joven relató que su viaje comenzó por motivos laborales, pero que un accidente durante el desarrollo de su actividad le provocó una grave lesión en la columna que le impedirá volver a bailar, al menos en el corto plazo.
“Se me hizo un daño en la zona lumbar L5-S1, donde se me desintegraron los dos discos finales”, explicó.

La denuncia por violencia de género
Mientras atravesaba esa situación, Aguilar Alak contó que inició una relación con un hombre de Marrakech que aseguraba ser médico, aunque posteriormente descubrió que había mentido sobre su identidad y profesión.
Según denunció, la relación derivó en agresiones físicas, amenazas, manipulación psicológica y abuso sexual. “Fue por la fuerza. En un momento me entregué porque pensé que podía pasar a mayores”, declaró al recordar los episodios de violencia.
La bailarina aseguró además que el hombre le solicitó dinero en reiteradas oportunidades y que la primera vez que se encontraron personalmente la agredió físicamente.
Tras los hechos, decidió realizar una denuncia ante la Policía de Marruecos, donde fue sometida a distintos peritajes médicos. La investigación judicial continúa en trámite.
Aguilar Alak también advirtió sobre particularidades de la legislación marroquí que, según le explicaron las autoridades locales, pueden generar consecuencias para las mujeres cuando un hombre ingresa a su vivienda sin estar casados.
La ayuda que hizo posible el regreso
El regreso a la Argentina será posible gracias a la ayuda de personas que conocieron su historia a través de un video publicado en redes sociales y que se viralizó en los últimos días. Una persona que prefirió mantener su identidad en reserva gestionó el pasaje y colaboró con toda la logística del viaje.
La bailarina también destacó el acompañamiento del cónsul argentino en Marruecos, quien, según relató, mantuvo contacto permanente con ella durante todo el proceso. “Me llamaba a la mañana, a la tarde y a la noche para asegurarse de que estuviera bien”, contó.
El itinerario prevé una escala en Madrid antes de arribar a Buenos Aires. Posteriormente viajará a Neuquén, donde espera reencontrarse con su familia durante el fin de semana.
“Todavía no siento libertad”
Aguilar Alak reconoció que el regreso está atravesado por sentimientos encontrados. “Todavía no logro sentir esa sensación de libertad. Tengo la cabeza con muchas cosas y todavía me cuesta moverme por efecto de los golpes”, expresó.
La joven explicó que Marruecos era el vigésimo país en el que trabajaba como bailarina y lamentó no haber podido finalizar el contrato laboral como estaba previsto. “Me queda un vacío por no poder cumplir mi objetivo”, sostuvo.
Actualmente recibe asistencia psicológica y psiquiátrica, además de tratamiento médico por las lesiones sufridas.

También contó que uno de los motivos que la impulsó a aceptar el trabajo en Marruecos era ayudar económicamente a su padre, un jubilado que vive solo en Neuquén desde el fallecimiento de su madre. De cara a esta nueva etapa, adelantó que retomará sus estudios universitarios cuando regrese al país.
El mensaje tras hacer pública su historia
La bailarina también respondió a las críticas que recibió luego de contar lo ocurrido en redes sociales y cuestionó el trato que muchas veces reciben las mujeres que denuncian situaciones de violencia.
“Cuando una mujer no habla y después la matan, todos piden justicia. Pero cuando una mujer decide hablar, también se la juzga”, afirmó.
Fuente: Medios


