A un mes de haber asumido como jefe de Gabinete, Diego Santilli concentra su estrategia en dos objetivos centrales: ordenar la gestión interna del Gobierno y construir acuerdos políticos para avanzar con las reformas que impulsa el presidente Javier Milei.
El ministro coordinador llegó al cargo en medio de una interna dentro del oficialismo y, desde entonces, intenta posicionarse como un articulador entre los distintos sectores de poder de La Libertad Avanza, con especial atención a las tensiones entre los primos Martín y Eduardo Menem y el asesor presidencial Santiago Caputo.

Según pudo reconstruir medios, Santilli mantiene una agenda enfocada principalmente en la gestión y en la búsqueda de consensos con los gobernadores considerados dialoguistas. En las últimas semanas mantuvo conversaciones con distintos mandatarios provinciales para impulsar la aprobación de la reforma electoral, uno de los proyectos prioritarios de la Casa Rosada.
Dentro de esa iniciativa, uno de los puntos que más interés genera para el jefe de Gabinete es la eliminación de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO). En el Ejecutivo confían en que el proyecto pueda avanzar una vez finalizado el receso parlamentario.

Acuerdos con las provincias
En su estrategia de negociación, Santilli buscó combinar el respaldo legislativo de los gobernadores con respuestas a reclamos provinciales. Desde el inicio de su gestión sostuvo que el Gobierno debía contemplar “la realidad de cada provincia”.
En ese marco, Nación habilitó proyectos reclamados por distintos distritos. Uno de los casos fue Corrientes, donde se autorizó el avance de las obras del puente Alvear-Itaquí y el proyecto del puente Monte Caseros-Bella Unión, iniciativas impulsadas por la administración del gobernador Juan Pablo Valdés.

Otro acuerdo destacado fue el alcanzado con Santa Fe. Tras una reunión con el gobernador Maximiliano Pullaro, se estableció la transferencia de la administración de la ruta nacional AO12 a la provincia, que pasará a encargarse de su mantenimiento, conservación, rehabilitación y nuevas obras.

Desde la Casa Rosada destacaron que se trató de un hecho inédito, ya que fue la primera vez que el Gobierno nacional transfirió a una provincia la gestión integral de una ruta nacional bajo ese esquema.
Sin candidatura en Buenos Aires
Mientras consolida su rol dentro del Ejecutivo, desde el entorno de Santilli negaron versiones que lo ubicaban trabajando en una eventual candidatura para la gobernación bonaerense en 2027.
En los últimos días circularon rumores sobre una posible fórmula con la senadora libertaria por la provincia de Buenos Aires, Florencia Arietto, aunque cerca del funcionario descartaron esa posibilidad.

“Hoy la cabeza de Diego no está puesta en ninguna candidatura. Está enfocado en la gestión y en las reformas que necesita el Presidente”, señalaron desde su entorno.
En esa línea, remarcan que la prioridad del jefe de Gabinete es que Milei logre avanzar con su programa de gobierno y que una eventual disputa electoral quedaría relegada para más adelante.
Más poder dentro de la estructura oficial
Durante su primer mes en funciones, Santilli también logró ampliar su área de influencia dentro del Gobierno mediante modificaciones en la estructura administrativa.
A través del Decreto 581/2026, el Ente Nacional de Comunicaciones (Enacom) pasó a depender directamente de la Jefatura de Gabinete. Además, Arsat y el Correo Argentino quedaron bajo la órbita de Gustavo Coria, vicejefe de Gabinete del Interior y dirigente cercano al exfuncionario macrista.

En la Casa Rosada aseguran que los cambios fueron producto de acuerdos internos entre Santilli, Karina Milei y Santiago Caputo, con el objetivo de evitar nuevos conflictos dentro del oficialismo.

Con la gestión como eje, el jefe de Gabinete busca consolidarse como una figura clave dentro de la segunda etapa del Gobierno libertario, mientras avanza en la construcción de consensos necesarios para aprobar las reformas que Milei considera centrales para su administración.
Fuente: Medios




