La Municipalidad de Neuquén autorizó el inicio de la demolición parcial del depósito de Sakura, destruido por el incendio de gran magnitud ocurrido el pasado 9 de julio. La información fue confirmada por el director de Obras Particulares, Diego López de Murillas, quien explicó que la intervención se limitará a los sectores que representan un riesgo para la seguridad pública.
Según indicó el funcionario, las pericias detectaron peligro de derrumbe en parte de la mampostería superior del edificio, por lo que será necesario retirar el tramo ubicado por encima de la última viga de la estructura.

La empresa propietaria ya presentó toda la documentación exigida por el municipio, entre ella la póliza de seguro y el certificado de desinfección del predio. Con esos requisitos cumplidos, el lunes se levantó la suspensión preventiva que pesaba sobre el inmueble desde el incendio.
Por qué no demolerán todo el galpón
López de Murillas aclaró que la estructura no será derribada en su totalidad. La intervención se concentrará en los paredones que dan hacia la vía pública, los cuales serán reducidos hasta una altura aproximada de dos metros. Todo el sector superior será demolido para eliminar el riesgo de desprendimientos.
La decisión de conservar parte del edificio también responde a la intención de evitar que el predio quede completamente abierto y pueda ser ocupado por personas ajenas.
Las tareas serán realizadas con una hidrogrúa con canasto, que permitirá trabajar desde el interior del galpón hacia el exterior de manera controlada.
Como la maquinaria deberá operar sobre la calle, la empresa todavía deberá gestionar la autorización correspondiente para ocupar parcialmente la vía pública antes de iniciar los trabajos.
Un incendio que movilizó a cientos de personas
El incendio se produjo el 9 de julio en el depósito ubicado entre las calles Padre Mascardi, San Martín, Benedetti y Frontera, en el oeste de la ciudad.
Las llamas destruyeron por completo el galpón, de aproximadamente 100 metros de largo por 50 de ancho, y generaron un operativo sin precedentes que movilizó a unas 300 personas, entre bomberos y equipos de emergencia de Neuquén, Centenario, Plottier, Cipolletti y Plaza Huincul.

Tras el siniestro, un escaneo láser confirmó el riesgo extremo de derrumbe de uno de los paredones sobre calle Benedetti, motivo por el cual el sector permaneció vallado durante varias semanas.
Qué originó el incendio
Las pericias, encabezadas por el especialista Alejandro Delgado, descartaron una falla eléctrica, una pérdida de gas o una acción humana como origen del fuego.
La investigación concluyó que el incendio comenzó a partir de una reacción química entre permanganato de potasio y papeles impregnados con aceite, lo que produjo una reacción exotérmica que elevó rápidamente la temperatura hasta iniciar la combustión.
Desde ese punto, el fuego se propagó con rapidez hacia otros productos químicos almacenados en el depósito y luego alcanzó el sector donde se encontraban caños de PVC, materiales con una elevada carga combustible que favorecieron la expansión de las llamas.
Fuente: Medios




