La Justicia argentina dispuso el embargo de la mansión de Mauro Icardi, valuada en US$2.745.000, en el marco de una medida cautelar vinculada a la causa por alimentos futuros de las dos hijas que el futbolista tuvo con Wanda Nara.
La resolución, impulsada por la defensa de la empresaria, busca garantizar el cumplimiento de las obligaciones alimentarias hasta que las menores alcancen la mayoría de edad. Según trascendió, el pedido fue presentado por la abogada Ana Rosenfeld en el marco del artículo 550 del Código Civil y Comercial.

De acuerdo con la información difundida, Icardi ya habría cancelado la deuda correspondiente a los alimentos provisorios. Sin embargo, su representación legal solicitó que la Justicia establezca un monto definitivo, para lo cual el tribunal deberá evaluar la situación patrimonial de ambas partes.

Tras conocerse la decisión del juez Adrián Hagopian, el delantero publicó un extenso mensaje en sus redes sociales en el que cuestionó tanto la resolución judicial como a su exesposa.

En su descargo, Icardi puso en duda los fundamentos del embargo y aseguró que apelará la medida. Además, acusó al magistrado de actuar con parcialidad y cuestionó el monto fijado como garantía para los alimentos futuros.
El futbolista también rechazó que la medida responda al interés de sus hijas y sostuvo que busca beneficiar económicamente a terceros. En ese contexto, afirmó que continuará reclamando en la Justicia italiana los montos que, según sostiene, le corresponden.

Asimismo, criticó la cobertura mediática del caso y pidió que no se difunda información que, según su postura, no refleja la realidad del expediente. La causa judicial continúa en trámite y la Justicia deberá resolver los planteos presentados por ambas partes mientras avanza el proceso para definir las obligaciones alimentarias de manera definitiva.
Fuente: Medios




