La historiadora, docente e investigadora Pilar Pérez, integrante del Instituto de Investigaciones en Diversidad Cultural y Procesos de Cambio (IIDyPCA-CONICET/UNRN), recibió el prestigioso Impact Award, un reconocimiento internacional otorgado por la International Network of Genocide Scholars (INoGS) durante la 10° Conferencia Internacional sobre Genocidio, realizada en Brasilia, Brasil.
La distinción destaca su aporte al estudio del genocidio contra pueblos indígenas y su trabajo para ampliar el conocimiento sobre estos procesos en el ámbito académico de habla hispana.
El trabajo premiado se centra en el genocidio perpetrado contra los pueblos mayas Achi, Ixil y Q’eqchi’ en Guatemala a comienzos de la década de 1980.
La investigación fue desarrollada durante una estancia académica en el Center for Advanced Genocide Research de la University of Southern California (USC), en Los Ángeles, donde Pérez analizó más de 600 testimonios de sobrevivientes preservados en el Visual History Archive.
A partir de ese material, seleccionó tres regiones del país para comparar el funcionamiento de la violencia estatal y reconstruir las denominadas “geografías del terror”, poniendo el foco en el desplazamiento forzado de cerca de un millón de personas como parte del proceso genocida.
Un reconocimiento internacional
Al anunciar el premio, la International Network of Genocide Scholars destacó el impacto de la investigación.
“Es un honor otorgar este premio a la Dra. Pilar Pérez por su labor al visibilizar los crímenes genocidas contra las poblaciones indígenas en Guatemala, sus aportes a la comprensión del desplazamiento territorial como componente del genocidio y sus esfuerzos por expandir la educación sobre el genocidio en todo el mundo hispanohablante”, señaló la organización.
Para la investigadora, la distinción fue inesperada.
“No había pensado comparativamente el genocidio indígena con otras experiencias históricas”, afirmó, y explicó que el enfoque sobre el papel del territorio y el desplazamiento forzado resultó novedoso al aplicarlo al caso guatemalteco.
Los paralelismos con la historia argentina
Durante su investigación, Pérez encontró similitudes entre el genocidio maya y los procesos de violencia contra los pueblos originarios en la Argentina del siglo XIX.
Según explicó, uno de los puntos en común es la construcción del “enemigo interno” para justificar la violencia estatal y el despojo territorial.
“Hay una reiteración en la estrategia de señalar a los indígenas como el problema o el peligro. En realidad existe una mirada económica sobre el territorio que busca justificar la privatización de sus tierras”, sostuvo.
La historiadora también describió el fuerte impacto que tuvo analizar relatos en primera persona de las víctimas. Contó que escuchó unas 40 entrevistas, de entre dos y tres horas cada una, con testimonios sobre hechos de extrema violencia.
“Es muy duro de atravesar”, expresó, al señalar que esos relatos muestran cómo la vida de los sobrevivientes cambió de manera irreversible tras el genocidio.
Pérez aseguró que el premio trasciende el plano individual y representa un reconocimiento al sistema científico nacional.
“No es solo un logro personal, sino un reconocimiento para la ciencia argentina”, afirmó.
Además, destacó el papel de instituciones como el CONICET y las universidades nacionales en la formación de investigadores.
“Si hoy tenemos esta capacidad es porque tenemos un Estado que durante décadas invirtió en ciencia y en formación. Este reconocimiento también es fruto de ese trabajo colectivo”, concluyó.
Fuente: Medios.




