El Gobierno de Río Negro y la Nación avanzan con el traspaso de las rutas nacionales 22 y 151 y la operación del Tren del Valle que contemplan procesos graduales, con plazos y etapas definidos.
La Provincia asumirá nuevas responsabilidades, pero los cambios no serán inmediatos. Antes deberán cumplirse distintos pasos técnicos, administrativos y legales, con el objetivo de garantizar la continuidad de los servicios, la seguridad y una administración responsable de los recursos públicos.
Según el acuerdo, Vialidad Nacional tendrá hasta 60 días hábiles administrativos, desde el perfeccionamiento del convenio, para poner a disposición de Río Negro los tramos que no estén incluidos en contratos u obras que continúen bajo responsabilidad nacional.
En los primeros 10 días hábiles, se prevé convocar a las empresas relacionadas con las obras consideradas prioritarias para analizar su continuidad.
Además, dentro de los 15 días hábiles, Vialidad Nacional deberá entregar a la Provincia los proyectos, estudios, relevamientos y demás antecedentes técnicos necesarios para planificar las futuras intervenciones.
Los sectores que queden bajo administración provincial serán incorporados de manera gradual. Las primeras acciones estarán orientadas a recuperar las condiciones básicas de seguridad y transitabilidad, con trabajos de bacheo, mantenimiento de calzadas, señalización, reparación de banquinas y atención de situaciones urgentes.
Las obras de mayor envergadura requerirán posteriormente la elaboración de proyectos, procesos de licitación y definición de financiamiento.
La Provincia ya trabaja sobre una primera etapa de aproximadamente 305 kilómetros y gestiona un crédito de hasta US$60 millones para afrontar las intervenciones previstas.
Qué pasará con los tramos que todavía tienen obras en curso
El traspaso no abarcará de manera inmediata todos los sectores de las rutas 22 y 151.
Los tramos que se encuentren vinculados a obras en ejecución, paralizadas o neutralizadas deberán atravesar previamente las instancias correspondientes para definir su situación.
Por este motivo, la incorporación de las rutas será sector por sector y estará condicionada al cumplimiento de las obligaciones y contratos existentes.
El objetivo es que cada tramo sea recibido con la información técnica y administrativa necesaria para que la Provincia pueda hacerse cargo de su mantenimiento y proyectar las obras que correspondan.
Tren del Valle: hasta 120 días de transición
En el caso del Tren del Valle, el acuerdo establece un período de transición de hasta 120 días corridos.
Durante ese tiempo, SOFSE (SOFSA) continuará a cargo de la prestación del servicio, mientras Tren Patagónico prepara las condiciones necesarias para asumir la operación.
La transición incluirá distintas tareas, entre ellas el relevamiento e inspección del material rodante, el inventario de bienes, la entrega de documentación y la capacitación del personal.
También deberán coordinarse los procedimientos de seguridad, contratarse los seguros correspondientes y cumplirse las exigencias regulatorias necesarias para que el nuevo esquema pueda comenzar a funcionar.
El cambio de operador se concretará una vez que estén cumplidas todas las condiciones previstas y se formalice el inicio efectivo de la operación provincial.

Una transición con etapas definidas
Tanto en las rutas como en el servicio ferroviario, los acuerdos establecen cronogramas, responsabilidades y procedimientos específicos.
En el caso de las rutas, la prioridad será atender las situaciones más urgentes y recuperar progresivamente la transitabilidad. Para el Tren del Valle, el objetivo será garantizar que el cambio de operador se realice sin interrupciones ni vacíos de responsabilidad.
De esta manera, Río Negro avanzará hacia la incorporación de nuevas responsabilidades mediante un proceso gradual, con la premisa de resolver las necesidades inmediatas y, al mismo tiempo, planificar las obras y servicios a largo plazo.
Fuente: Medios







