El primer mes del conflicto entre Estados Unidos e Israel con Irán y los ataques posteriores de Teherán a países del Golfo desató una fuerte volatilidad en los mercados energéticos y financieros. En este período, el barril de petróleo Brent subió un 55%, acercándose a los 120 dólares, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) aumentó un 48,7%, rondando los 100 dólares, su nivel más alto desde mediados de 2022. El gas natural también se encareció más del 70%, hasta los 54,155 euros por megavatio hora.
Los daños en infraestructuras energéticas y el cierre parcial del estrecho de Ormuz generaron presión sobre la oferta global, consolidando la tendencia alcista. En paralelo, la incertidumbre sobre la duración del conflicto intensificó el repunte de precios.

El impacto en los mercados
La volatilidad se trasladó a los principales índices. En Europa, el IBEX cayó 8,49%, Fráncfort 11,8%, París 10,24%, Londres 8,64% y Milán 8,11%. En Asia, Seúl bajó 12,9%, Tokio 9,31% y Hong Kong 5,53%. En Estados Unidos, el Nasdaq Composite perdió 16,07%, el Dow Jones 7,82% y el S&P 500 7,42%.

Según Manuel Pinto, analista de XTB, “estas caídas reflejan el pesimismo ante una posible desaceleración económica derivada del aumento de los precios energéticos, el repunte de la inflación y la expectativa de subidas de tasas de interés”. Los sectores más cíclicos fueron los más afectados, incluyendo consumo, bancos, materias primas, turismo y aerolíneas.

En contraste, algunas empresas energéticas ganaron terreno, Repsol subió cerca del 26% y las renovables, como Solaria, avanzaron un 3,5%. El oro, por su parte, cayó cerca del 14,5%, mostrando que en momentos de liquidez los inversores priorizan el efectivo frente a refugios tradicionales.
Tensiones en el estrecho de Ormuz
Mientras se negocia con Irán, el presidente Donald Trump pospuso hasta el 6 de abril el ultimátum para desbloquear el estrecho de Ormuz, amenazando con destruir sus centrales eléctricas si no hay acuerdo. A pesar de sus declaraciones, Marine Traffic reportó que dos cargueros chinos tuvieron que dar media vuelta por falta de garantías de paso, pese a la alianza estratégica entre China e Irán.

Trump también criticó a los aliados de la OTAN por no garantizar la seguridad del estrecho: “Gastamos miles de millones de dólares al año protegiéndolos y ellos no estuvieron allí. ¿Por qué estaríamos para ellos si ellos no están para nosotros?”
Visión de Trump sobre China y Arabia Saudita
El mandatario destacó la capacidad productiva de China, incluso en sectores como el automotriz, y comparó su éxito con los principios económicos enseñados en Estados Unidos. Sobre el príncipe heredero saudí, Mohammed Bin Salman, sostuvo: “Él no creía que tendría que ser amable conmigo. Más le vale serlo”.

Trump aseguró que Irán está “diezmado” y manifestó su intención de alcanzar un acuerdo que ponga fin al conflicto, reafirmando la superioridad del ejército estadounidense y su disposición a negociar.
Fuente: Medios




