Una vecina de la ciudad de Neuquén denunció dificultades para acceder a una cirugía tras un accidente y cuestionó la cobertura de su obra social. Según relató, pese a pagar el servicio, le indicaron que debía atenderse en el sistema público y esperar hasta dos meses para recibir una prótesis necesaria para la operación.
El hecho ocurrió el 8 de febrero, cuando Adela García sufrió una caída mientras circulaba en moto. Tras el accidente fue trasladada de urgencia al Hospital Castro Rendón, donde médicos le diagnosticaron una fractura de clavícula que requería intervención quirúrgica y la colocación de una prótesis.
Durante la atención en el hospital se enteró de que contaba con cobertura de la obra social OSDEPYM, a la que accede por su condición de monotributista. Sin embargo, esa situación derivó en un nuevo problema: desde el hospital le informaron que la prótesis debía ser provista por la obra social.
García explicó que al iniciar el trámite le informaron que estaba afiliada al plan 800, una cobertura que —según le indicaron— solo permite atenderse en hospitales públicos de Neuquén y Cipolletti.
“La primera comunicación fue por mail. Me dijeron que tenía que presentar todo por esa vía para iniciar el trámite”, contó en diálogo con medios locales.
Tras enviar la documentación y consultar por la prótesis necesaria para la cirugía, la respuesta fue que el proceso de autorización y provisión del implante podía demorar entre un mes y un mes y medio, incluso si se solicitaba con carácter urgente. Durante ese tiempo, la recomendación era continuar con controles en el hospital público y esperar la autorización administrativa.
La mujer consideró que esa demora era incompatible con la lesión que padecía. “Los médicos me decían que no podían darme la prótesis porque yo tenía obra social. Y esperar tanto tiempo me parecía una locura, porque a los 15 o 20 días los huesos empiezan a soldar”, explicó.
Rifas y ayuda familiar para comprar la prótesis
Ante la situación, García decidió buscar una alternativa para poder operarse sin esperar los tiempos administrativos de la obra social. Con ayuda de familiares, amigos y conocidos organizó rifas y colectas para reunir el dinero necesario y comprar la prótesis por su cuenta.
“El valor estaba entre 800 mil y un millón y medio de pesos, dependiendo del modelo”, detalló. Finalmente lograron reunir el dinero y adquirir el implante en un plazo mucho menor al que hubiera demandado la gestión de la obra social.
La cirugía y la recuperación
Con la prótesis ya comprada, la mujer quedó a la espera de la intervención quirúrgica. El procedimiento se realizó el 24 de febrero en el Hospital Castro Rendón, donde fue operada por el equipo de traumatología.
Actualmente se encuentra en proceso de recuperación. “Ahora estoy recuperándome. Por suerte ya pasó la operación y todo salió bien”, señaló.
Durante el proceso también surgió la posibilidad de ser derivada a una traumatóloga en Cipolletti, pero al investigar el caso descubrió que la profesional atendía en una clínica privada.
Cuando consultó con la obra social, le informaron que no podía acceder a esa atención sin pagarla como paciente particular, por tratarse de un prestador fuera de la cobertura de su plan.
“El turno me lo cancelaron un día antes cuando me dijeron que, si quería atenderme ahí, tenía que pagar todo de forma particular”, recordó.
Sin reintegro por la prótesis
Luego de la cirugía, García consultó si existía la posibilidad de recibir un reintegro por la prótesis que compró por su cuenta. La respuesta fue negativa. “Me dijeron que no hacen reintegros. Que si yo quería la prótesis de ellos tenía que esperar el tiempo que demoraran en autorizarla”, afirmó.
Según le explicaron, el plan al que está afiliada solo cubre prestaciones en hospitales públicos, donde la obra social debería posteriormente abonar los costos de la atención al sistema sanitario.
Sin embargo, la mujer señaló que desconoce si finalmente la obra social realizará ese pago al hospital por la cirugía.
A partir de su experiencia, decidió hacer público su caso para advertir sobre las dificultades que —según sostuvo— atraviesan muchos afiliados al intentar acceder a prestaciones médicas. “Si esperaba todos los papeles y autorizaciones, todavía no estaría operada”, concluyó.
Fuente: Medios




