Un hombre fue condenado a un año y dos meses de prisión efectiva por una serie de robos y hurtos cometidos en San Carlos de Bariloche entre 2025 y 2026. La sentencia fue dictada en el marco de un procedimiento abreviado, luego de que el acusado reconociera su responsabilidad en los hechos y aceptara la pena acordada entre la Fiscalía y la Defensa. Además, fue declarado reincidente.
La investigación, encabezada por el fiscal Marcos Sosa Lukman, reconstruyó cuatro episodios delictivos. El primero ocurrió en septiembre de 2025, cuando el condenado rompió el vidrio lateral de una camioneta estacionada en la vía pública y sustrajo una mochila. Tras ser advertido por efectivos policiales, intentó escapar, pero fue detenido y los elementos fueron recuperados.
El segundo hecho tuvo lugar en diciembre del mismo año. En esa oportunidad, violentó la cadena de seguridad y la traba de volante de una motocicleta que se encontraba en el estacionamiento de un comercio y se llevó el rodado. La maniobra quedó registrada por las cámaras de seguridad del lugar.
Los otros dos delitos ocurrieron el 26 de enero de 2026 y fueron cometidos mediante el uso de un inhibidor de señal para acceder al interior de vehículos estacionados. En uno de los casos, sustrajo una máquina de tejer, hilos, un perfume, un desodorante y otros objetos. Horas más tarde repitió la maniobra en el estacionamiento del supermercado La Anónima de la calle Quaglia, donde robó una valija, mochilas, prendas de vestir, calzado y pertenencias personales.
Tras un llamado al 911, personal policial logró detener al acusado cuando aún tenía en su poder los elementos sustraídos y el inhibidor de señal utilizado para cometer los ilícitos. Todos los objetos recuperados fueron restituidos a sus propietarios.
Durante la audiencia se incorporó como prueba la denuncia de las víctimas, actas policiales, registros de cámaras de seguridad, fotografías, informes del Gabinete de Criminalística, el registro del llamado al 911 y las constancias de reconocimiento y devolución de los bienes recuperados.
El defensor público Nelson Vigueras prestó conformidad con el acuerdo, mientras que el juez de juicio Sergio Pichetto homologó el procedimiento abreviado, declaró firme la sentencia, ordenó el decomiso y la destrucción del inhibidor secuestrado y remitió el legajo al Juzgado de Ejecución.




