Una caminata turística por uno de los senderos más emblemáticos de El Bolsón terminó en alarma e indignación. Este domingo, una turista que recorría el camino hacia el Cajón del Azul, dentro del Área Natural Protegida Río Azul – Lago Escondido (ANPRALE), encontró un bidón con combustible abandonado y oculto a la vera del sendero. El hallazgo fue denunciado en la Comisaría 12 y generó fuerte preocupación entre vecinos y pobladores de la Comarca Andina.
Según relató la mujer, el bidón estaba escondido detrás de un árbol, con escasa visibilidad para quienes transitaban a pie por el lugar, en una zona cercana al Mirador de los Piches. “Lo encontramos con mi pareja en el camino al Cajón del Azul, justo en la zona afectada por los incendios. Estaba muy caliente, a punto de explotar. Lo abrimos con cuidado para liberar el gas”, explicó en su testimonio.
La situación encendió las alarmas por el contexto en el que ocurrió: la región atraviesa una emergencia ígnea, con prohibición total de encender fuego o manipular elementos inflamables. La presencia de un recipiente con nafta en un sector de alta circulación turística representaba un riesgo concreto, tanto por una posible explosión como por el inicio de un nuevo foco de incendio.
El caso se viralizó rápidamente y reavivó el reclamo por mayores controles en las áreas naturales protegidas. El ANPRALE, uno de los circuitos más visitados de la zona, ya había sido evacuado durante el verano pasado a causa de los incendios forestales, y episodios como este refuerzan la preocupación por la seguridad ambiental.
Desde las autoridades locales informaron que se iniciaron actuaciones para determinar quién dejó el bidón y con qué objetivo, al tiempo que reiteraron el pedido a la comunidad y a los visitantes para denunciar cualquier situación sospechosa que pueda poner en peligro la reserva y a quienes la recorren.
Fuente: Medios




