La ciudad de Viedma y la región ingresaron en un período de inestabilidad climática marcado por tormentas, precipitaciones intensas y ráfagas de viento, bajo una alerta amarilla emitida por el Servicio Meteorológico Nacional. El fenómeno comenzó durante la madrugada y se extenderá a lo largo de la jornada, con momentos de mayor intensidad que podrían generar complicaciones.
Según el parte oficial difundido por el Municipio, se espera actividad eléctrica, acumulación de agua en cortos períodos y vientos con ráfagas que podrían alcanzar niveles significativos. Este combo meteorológico eleva el riesgo de anegamientos, caída de ramas y dificultades en la circulación, especialmente en zonas vulnerables.
Frente a este escenario, la Municipalidad activó un esquema de operativos preventivos, reforzando las guardias de áreas operativas y de servicios para dar respuesta rápida ante emergencias. El objetivo es anticiparse a posibles contingencias y reducir el impacto en los barrios más expuestos.
Desde el Ejecutivo también insistieron en una serie de recomendaciones clave para la población: evitar transitar por calles inundadas, no sacar residuos que puedan obstruir desagües, asegurar objetos sueltos en patios y balcones, y extremar cuidados al conducir. Además, se pidió no refugiarse bajo árboles o estructuras inestables durante tormentas eléctricas.
Las autoridades subrayaron que el pronóstico puede variar con el correr de las horas, por lo que resulta fundamental seguir la información a través de canales oficiales. En caso de emergencias, se encuentra habilitado el WhatsApp municipal para canalizar reclamos y pedidos de asistencia.
El alerta pone nuevamente en foco la vulnerabilidad urbana frente a eventos climáticos intensos y la necesidad de sostener medidas preventivas más allá de la coyuntura.




