Un grupo de estudiantes del Instituto Balseiro, con sede en Bariloche, alcanzó un importante avance para la ciencia argentina al realizar con éxito las primeras pruebas experimentales de una fuente fría de neutrones en el reactor RA-6 de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA).
El proyecto fue desarrollado de manera conjunta por alumnos, docentes y personal técnico de la institución, quienes se encargaron del diseño, la construcción y la puesta en funcionamiento del dispositivo utilizando recursos propios. La experiencia se llevó adelante en el marco de la materia Laboratorio de Ingeniería II, correspondiente al quinto año de la carrera de Ingeniería Nuclear.
La experiencia marca un hecho sin precedentes en Argentina, ya que permitió que los estudiantes pasaran de las simulaciones por computadora a la validación experimental de un sistema real dentro de un reactor de investigación.
Hasta ahora, este tipo de ensayos solo se realizaba mediante modelos teóricos y herramientas de simulación. La posibilidad de construir y probar una fuente fría de neutrones representa un salto de calidad en la enseñanza, al brindar entrenamiento práctico en condiciones reales de operación.
La CNEA informó que los resultados obtenidos durante los ensayos fueron positivos y abren nuevas posibilidades para el desarrollo de tecnologías vinculadas a la investigación con neutrones en el país.
Además, el proyecto podría convertirse en la primera fuente fría de neutrones de Argentina con fines exclusivamente académicos y experimentales, un avance que despierta gran interés dentro de la comunidad científica.

¿Qué es una fuente fría de neutrones y para qué sirve?
Una fuente fría de neutrones es un dispositivo que reduce la energía y la velocidad de los neutrones generados por un reactor nuclear. Para lograrlo, los neutrones atraviesan un material extremadamente frío —generalmente deuterio o hidrógeno líquido a temperaturas criogénicas— que disminuye su velocidad.
Al enfriarse, los neutrones aumentan su longitud de onda, lo que permite utilizarlos con mayor precisión en investigaciones científicas.
Esta tecnología tiene aplicaciones en áreas como la física, la química, la biología, la ciencia de materiales y el desarrollo industrial, ya que facilita el estudio de estructuras atómicas y moleculares complejas, proteínas, polímeros y materiales magnéticos.
Otra de sus ventajas es que, al no tener carga eléctrica, los neutrones pueden atravesar materiales sin dañarlos, permitiendo obtener información detallada de su estructura interna.
Una experiencia vinculada al futuro reactor RA-10
El proyecto también se relaciona con el desarrollo del reactor multipropósito RA-10, una de las iniciativas estratégicas que impulsa actualmente la CNEA para ampliar la capacidad científica y tecnológica del país.
Gracias a esta experiencia, los estudiantes pudieron familiarizarse con tecnologías que formarán parte del funcionamiento del nuevo reactor, que recientemente incorporó la denominada “caja fría”, un componente esencial para su futura fuente de neutrones.
De acuerdo con el diseño del RA-10, los neutrones serán enfriados mediante deuterio líquido y luego transportados por guías especiales hasta el Laboratorio Argentino de Haces de Neutrones (LAHN), donde serán utilizados en investigaciones científicas y desarrollos tecnológicos de alta complejidad.
Un aporte al futuro de la ciencia argentina
Más allá de su valor académico, la iniciativa demuestra la capacidad de innovación y resolución de problemas que caracteriza a la formación del Instituto Balseiro, reconocido como uno de los principales centros de enseñanza en ingeniería y ciencias aplicadas del país.
El éxito de las pruebas fortalece el papel de la institución como referente del desarrollo nuclear argentino y aporta experiencia práctica para las futuras generaciones de profesionales que participarán en proyectos estratégicos para el sistema científico y tecnológico nacional.
Fuente: Medios.




