El despliegue contó con la participación de las delegaciones y divisiones de Toxicomanía de Cipolletti, Catriel, Viedma, San Antonio Oeste, Los Menucos y Bariloche, además de la Sección Canes de Allen y personal de las unidades policiales locales.
Los controles se realizaron de manera simultánea y coordinada en diferentes regiones de la provincia, desde el Alto Valle hasta la cordillera, pasando por la Región Sur y la zona Atlántica.
Durante los procedimientos, los efectivos efectuaron inspecciones sobre personas, vehículos y espacios de circulación frecuente, con el objetivo de prevenir actividades vinculadas al narcotráfico y otros delitos.

Como parte del operativo, la Sección Canes de Allen aportó perros especialmente entrenados para la detección de sustancias prohibidas, una herramienta clave para reforzar las tareas de control e inspección.

A su vez, el personal uniformado de las distintas dependencias brindó apoyo en materia de seguridad y logística, lo que permitió ampliar el alcance de los procedimientos y garantizar una presencia policial visible en sectores considerados estratégicos.
Según informaron desde la fuerza, los operativos finalizaron sin detección de sustancias ilícitas ni otras novedades de relevancia. Sin embargo, desde el área de seguridad destacaron la importancia de este tipo de acciones preventivas, orientadas a desalentar actividades delictivas y fortalecer los controles territoriales.
Las autoridades remarcaron que la lucha contra el narcotráfico no se limita a los secuestros de droga o las detenciones, sino que también incluye tareas permanentes de prevención, vigilancia y obtención de información que permiten anticipar posibles maniobras ilegales.
Con este tipo de procedimientos, la Policía de Río Negro busca consolidar una estrategia basada en la coordinación entre áreas especializadas, el despliegue territorial y la prevención como herramienta para combatir el delito.
Fuente: Medios







