Boca comenzó a moverse con fuerza en el mercado de pases y uno de los nombres que aparece en primer plano es el de Ángel Romero. Tras la caída de la negociación por Marino Hinestroza, la dirigencia encabezada por Juan Román Riquelme enfocó sus esfuerzos en el delantero paraguayo, que tiene grandes chances de convertirse en la primera incorporación para la temporada 2026.
En las últimas horas, el club avanzó en las conversaciones y quedó muy cerca de llegar a un acuerdo con el futbolista. Si bien todavía no hay confirmación oficial, las partes están ultimando detalles contractuales para cerrar su llegada.
Por estas horas se están cruzando los papeles y el clima es de optimismo. La negociación se activó hace pocos días, pero tomó velocidad luego del frustrado arribo de Hinestroza, quien continuará su carrera en Vasco da Gama.
Desde el entorno del club aseguran que restan cuestiones formales para que Romero se convierta en refuerzo y se sume al plantel que afrontará los compromisos de la próxima temporada.
Otros clubes siguen de cerca a Romero
Boca no es el único interesado en el delantero paraguayo. Al estar libre tras su paso por Corinthians, varios equipos sudamericanos se contactaron con su entorno para conocer su situación.
Según informó el periodista Augusto César en ESPN, el Mirassol de Brasil es uno de los clubes que pretende sumarlo. La institución le habría presentado una propuesta económica importante y, además, disputará la Copa Libertadores 2026, un punto clave en la negociación.
Esta competencia directa obliga a Boca a acelerar para evitar que el jugador termine optando por otra oferta.
Las razones que acercan a Romero al Xeneize

De acuerdo a lo informado por el periodista Emiliano Raddi, existen dos motivos centrales por los que Ángel Romero analiza seriamente la posibilidad de llegar a Boca.
Uno de ellos está vinculado a su hermano Óscar, quien tuvo un breve paso por el club y le transmitió su experiencia en el Xeneize. Desde su entorno, destacan que le remarcó la importancia que podría tener esta etapa en su carrera.
El segundo motivo está relacionado con la selección de Paraguay y el Mundial 2026. A los 33 años, Romero sabe que necesita continuidad y protagonismo para volver a ser considerado por Gustavo Alfaro, y entiende que Boca puede ser una vidriera clave.
Por estas razones, más el interés concreto de la dirigencia, el delantero aparece bien posicionado para convertirse en el primer refuerzo del club en el nuevo mercado.
Fuente: Medios




