Alison Calfunao atraviesa uno de los momentos más difíciles de su vida. La joven neuquina, que recientemente sufrió un trasplante de corazón y la amputación de una pierna tras graves complicaciones médicas, denunció públicamente a su obra social Swiss Medical por demoras en la autorización de tratamientos y por reclamarle una deuda millonaria que asegura no corresponder.
En diálogo con medios locales, Calfunao expresó su angustia por la falta de respuestas ante la necesidad urgente de medicación y atención permanente. “La medicación nunca me llegó, nunca me la dieron, nunca me la autorizaron”, afirmó.
La paciente explicó que convive con dolores constantes en la zona del muñón y que, ante la desesperación, intentó comprar los medicamentos por su cuenta. Sin embargo, no pudo hacerlo porque las recetas ya no tienen validez y debe volver a gestionarlas con sus médicos en Buenos Aires. “Estoy con muchos dolores. Ayer quise comprar la medicación por mi cuenta y no me quisieron vender porque las recetas ya no sirven”, relató.
Una deuda inesperada y la baja del grupo familiar
El conflicto se agravó cuando Alison y su esposo, Emiliano, detectaron en la aplicación de la empresa una supuesta deuda superior a los dos millones de pesos. Según contaron, desde la obra social les informaron que por cuestiones legales ella no podría continuar con la cobertura.
Calfunao aseguró que, ante la necesidad de seguir con su tratamiento, decidió comenzar a pagar la cobertura de manera particular, con un costo mensual cercano a los 350 mil pesos. Sin embargo, denunció que Swiss Medical dio de baja a su grupo familiar y comenzó a reclamarle pagos que, según ella, no estaban incluidos en el acuerdo.
“Hoy quise comprar una medicación por mi cuenta porque me cansé de esperar autorizaciones y estoy sufriendo mucho el dolor”, escribió en un extenso comunicado difundido en redes sociales.
Además de las complicaciones físicas, la joven señaló que la situación también afecta profundamente su salud mental. Contó que recientemente debió acudir a una guardia médica tras sufrir un ataque de pánico y que tampoco logró la autorización de medicación antidepresiva.
“Estoy esperando respuestas, necesito tranquilidad. Todos los meses es este drama”, remarcó.
En su publicación, Calfunao expresó su hartazgo y acusó a la obra social de jugar con su salud en un contexto extremadamente delicado. También advirtió que no piensa pagar la deuda reclamada y que continuará buscando justicia.
El caso generó una fuerte repercusión en redes sociales, donde numerosas personas acompañaron su reclamo y visibilizaron las dificultades que enfrentan pacientes con tratamientos complejos ante demoras y trabas administrativas.
Fuente: Medios




