El Mundial 2026 ya quedó atrás y la atención empieza a centrarse en la Copa del Mundo 2030, una edición inédita que se disputará en tres continentes y tendrá seis países anfitriones. Argentina, Uruguay y Paraguay albergarán partidos inaugurales por el centenario del primer Mundial, mientras que el resto del torneo se jugará en España, Portugal y Marruecos.

La condición de anfitriones les garantiza a las tres selecciones sudamericanas un lugar asegurado en la próxima Copa del Mundo. Sin embargo, la idea que impulsa la Conmebol es que igualmente participen de las Eliminatorias, manteniendo el formato de todos contra todos que se utiliza desde Francia 1998.
Uno de los grandes interrogantes pasa por la cantidad de equipos que disputarán el Mundial. Tras la ampliación de 32 a 48 selecciones en 2026, la FIFA analiza llevar el torneo a 64 participantes para la edición del centenario. Si eso ocurre, incluso podría darse un escenario en el que las diez selecciones de Sudamérica obtengan su clasificación de manera directa.
En caso de mantenerse el formato de 48 equipos, las plazas disponibles para los países sudamericanos que no son anfitriones podrían reducirse, aunque todavía no existe una definición oficial. Otra alternativa que se analiza es conservar los cupos actuales y sumar a Argentina, Uruguay y Paraguay como clasificados automáticos, ampliando considerablemente las posibilidades para el resto de las selecciones.

Más allá de los boletos mundialistas, la Conmebol también estudia utilizar las Eliminatorias como clasificación para una futura competencia que involucraría a selecciones europeas, en un esquema similar al de la Liga de Naciones. La iniciativa tendría además un fuerte atractivo económico y permitiría que los equipos mantengan un alto nivel de competencia durante todo el ciclo rumbo a 2030.
Lo único seguro es que el Mundial del centenario marcará un antes y un después en la historia del fútbol. Con seis sedes repartidas entre Sudamérica, Europa y África, y con posibles cambios en la cantidad de participantes, el camino hacia 2030 promete ser tan novedoso como la propia Copa del Mundo.
Fuente: Medios




