El sindicato de trabajadores de la salud ASSPUR denunció un caso de “persecución sindical” por parte del Gobierno de Río Negro, luego de que se les retirara la licencia gremial a sus principales dirigentes.
La medida alcanza a la secretaria general, Cesira Mullally, y a la secretaria gremial, Marisa Albano, sobre quien además se inició un sumario administrativo que desde el sindicato calificaron como “injustificado”.
“Es un ataque directo a quienes alzamos la voz, pero también a los derechos laborales y sindicales de todos los trabajadores”, señalaron desde ASSPUR.
El gremio sostuvo que la decisión del Ejecutivo vulnera derechos garantizados por la Constitución Nacional y normativas vigentes en materia de libertad sindical, además de tratados internacionales.
“Exigimos el cierre inmediato del sumario y la restitución de las licencias gremiales”, reclamaron.
Desde ASSPUR también advirtieron que la situación se enmarca en un contexto más amplio de conflictividad en el sistema de salud provincial, atravesado por reclamos salariales y laborales.
“Si tocan a una, nos tocan a todas y todos”, expresaron, al tiempo que convocaron a la unidad del sector.
En ese sentido, llamaron a organizaciones sindicales, espacios políticos y trabajadores de la salud a mantenerse en estado de alerta y asamblea permanente.
El conflicto suma un nuevo frente para el Gobierno provincial, en medio de tensiones abiertas con distintos sectores estatales.




