El caso de Catalina Galceran, la niña atropellada por un patrullero en Plottier, volvió a generar conmoción tras un fuerte descargo público de su padre, Esteban Galceran. A través de redes sociales, expresó su indignación ante el pedido de suspensión del juicio penal contra la oficial imputada y advirtió sobre las consecuencias que podría tener en la causa.
“Como papá de Catalina estoy indignado”, afirmó, en referencia a la posibilidad de que la acusada acceda a una suspensión de juicio a prueba (probation), una medida que implicaría evitar el juicio mediante la realización de tareas comunitarias.
Según sostuvo, ese planteo dejaría a la imputada “sin responsabilidad penal, como si nada hubiera ocurrido”. La discusión se da en el marco de una audiencia que estaba prevista para el 31 de marzo, pero que fue suspendida por la ausencia de la representante de la Defensoría del Niño, Niña y Adolescente.
El impacto de la probation
El padre de la niña advirtió que la eventual aprobación de la probation podría significar, en la práctica, el cierre de la causa penal. “Pidieron la suspensión a cambio de tareas comunitarias y borrón y nada pasó. No le quedan ni causas penales a la oficial que atropelló a mi hija”, cuestionó.
El caso tuvo un fuerte impacto en la región desde el hecho, ocurrido en noviembre de 2025, tanto por la participación de un móvil policial como por las graves consecuencias que sufrió la menor.
Secuelas y recuperación
“Mi hija luchará de por vida por su vida”, expresó Galceran, al detallar que una lesión en el cuello dejó a Catalina en un estado de vulnerabilidad permanente. “Va a estar siempre en riesgo”, agregó.
La niña atravesó cuatro operaciones y seis paros cardíacos, y continúa su rehabilitación desde hace meses en el centro FLENI, en Escobar. En ese contexto, la familia pidió acompañamiento social para visibilizar el caso y evitar que quede impune. “Que no quede en la nada”, insistió.
“No es revancha, es justicia”
En diálogo con medios locales, el padre remarcó que el reclamo no responde a un deseo de venganza. “No es ojo por ojo, no es revancha, es solo que la Justicia esté a la altura de lo que sucedió”, sostuvo.
Además, cuestionó que la falta de antecedentes de la imputada pueda favorecerla: “Que no tenga antecedentes penales y buen comportamiento anterior no debería permitirle tener una chance más”.
Según indicaron, tanto la querella —representada por la familia— como la fiscalía se oponen al pedido de suspensión del juicio. Ahora será el juez quien deba definir si hace lugar o no a la solicitud de la defensa.
Fuentes judiciales señalaron que no es habitual que se otorgue la probation cuando existe oposición de la fiscalía y la querella, aunque aclararon que la decisión final dependerá de distintos factores del caso.
Mientras tanto, la causa permanece en una etapa de incertidumbre y la familia de Catalina sigue de cerca cada instancia, con la expectativa de que el proceso avance y se determinen responsabilidades.
Fuente: Medios
