La investigación por el choque fatal ocurrido en la Ruta 22, en el que murieron dos policías, avanza con pericias técnicas, análisis de cámaras de seguridad y toma de testimonios. El director de Seguridad de Cutral Co–Plaza Huincul, comisario mayor Franco Corzo, confirmó que el impacto fue de gran violencia y que las víctimas fallecieron prácticamente en el acto.
“Fue un impacto semifrontal en el que perdieron la vida casi de inmediato. Quedaron atrapados dentro del vehículo”, explicó el jefe policial.
En el siniestro murieron el oficial ayudante Julián Iván Zúñiga y el suboficial mayor retirado Atilio Contreras. “Es una noticia que nos acongoja a todo el personal policial, a todas las fuerzas y a la comunidad de la comarca”, expresó Corzo.
El conductor imputado fue identificado como Alexandro Dávila Rodríguez, de 23 años y de nacionalidad boliviana. Al momento del hecho manejaba una camioneta Toyota Hilux con 1,84 gramos de alcohol en sangre.
En el vehículo viajaban además tres jóvenes: dos de 18 años y una menor de 17. Una de ellas, Sara Barros Pichún, permanece internada en estado crítico en Neuquén.
“Está en terapia intensiva y presenta lesiones graves. Viajaba en el asiento delantero derecho, que fue el lado que impactó”, detalló Corzo.
Tras reunir las primeras pruebas, la fiscalía logró la detención del conductor en menos de 24 horas. La Justicia dispuso una prisión preventiva de 14 días mientras continúa la investigación.

Uno de los elementos clave del expediente fue el sistema de cámaras de seguridad instalado en Plaza Huincul. “Gracias al servicio de cámaras que tiene la Policía pudimos reconstruir el trayecto de la camioneta, de dónde salió y hacia dónde se dirigía”, explicó el comisario.
Con esa información, los investigadores buscan acreditar que el conductor había salido del boliche Lost Palace Disco de Cutral Co antes del choque. “Estamos tratando de establecer si se había retirado de ese local bailable. Estamos próximos a reunir toda la evidencia”, indicó.
El relevamiento también incluyó cámaras privadas de empresas cercanas al lugar del siniestro. “En una empresa de servicios petroleros pudimos obtener un video durante el relevamiento de cámaras, lo que aportó más evidencia para la causa”, agregó Corzo.
En el lugar trabajó personal especializado en accidentología vial de la Dirección Neuquén, que realizó pericias técnicas sobre los vehículos y las marcas del impacto. Según explicó Corzo, el análisis de la deformación de los rodados permitirá estimar la velocidad a la que se desplazaban al momento del choque.
Mientras tanto, los investigadores continúan tomando declaraciones y reuniendo documentación para completar el expediente judicial.
La acusación y la pena que podría enfrentar
El fiscal Lucas Rodeiro imputó al conductor por homicidio simple con dolo eventual en concurso ideal con lesiones graves y leves. Según el Código Penal argentino, cuando varios delitos ocurren en un mismo hecho se aplica la pena correspondiente al más grave. En este caso, el homicidio simple prevé una condena de entre 8 y 25 años de prisión.
Las lesiones sufridas por otras personas no suman años de manera directa, aunque pueden ser consideradas agravantes al momento de fijar la pena dentro de ese rango.
En este tipo de causas, la defensa suele intentar que la acusación sea recalificada como homicidio culposo agravado, que contempla una pena considerablemente menor y un máximo de seis años de prisión.
A dos días de la tragedia, Corzo también se refirió al impacto que el hecho generó dentro de la fuerza policial. “Fue una jornada muy dura para todos. Ayer despedimos a un compañero de trabajo, un camarada y para muchos un amigo”, expresó.
Además, dejó una reflexión sobre la responsabilidad al conducir. “En Plaza Huincul se realizan controles, pero también tiene que haber conciencia de cada conductor. Un vehículo es un arma y, hasta que no lo entendamos de esa manera como sociedad, la imprudencia y las decisiones equivocadas pueden terminar en tragedias como esta”, concluyó.
Fuente: Medios




