El Gobierno de Chubut comenzó la ejecución de la obra del nuevo conducto pluvial de descarga al mar en Comodoro Rivadavia, un proyecto de infraestructura considerado estratégico para mejorar el sistema de evacuación de aguas de lluvia y fortalecer la capacidad de respuesta de la ciudad frente a intensas precipitaciones.
La obra, que demandará una inversión superior a los $16.700 millones y tendrá un plazo de ejecución de 540 días corridos, contempla la construcción de un nuevo conducto que incrementará la capacidad del sistema pluvial existente y optimizará el escurrimiento hacia la costa.
En esta primera etapa se iniciaron los trabajos preliminares, que incluyen cateos, sondeos y estudios de suelo sobre la traza donde se desarrollará la obra. Estas tareas permitirán identificar las instalaciones subterráneas y reunir la información técnica necesaria antes de comenzar las excavaciones.
El secretario de Infraestructura, Energía y Planificación, Hernán Tórtola, explicó que esta fase es fundamental para detectar la ubicación de redes de agua, cloacas, gas, telefonía, fibra óptica y otros servicios, con el objetivo de planificar la ejecución de manera segura y precisa.
Según detalló el funcionario, el nuevo conducto tendrá aproximadamente 3,50 metros de ancho por 2,90 metros de alto y será construido por debajo de la calzada. Además, se realizarán alrededor de diez cateos distribuidos a lo largo del recorrido, complementados con estudios geotécnicos del terreno.
Actualmente, el sistema de descarga al mar de Comodoro Rivadavia está integrado por tres conductos que parten desde la intersección de las avenidas Roca y Chile, una infraestructura que, de acuerdo con el Gobierno provincial, ya no alcanza para responder a las necesidades actuales de la ciudad.
El proyecto contempla mantener los conductos existentes sobre las calles Blanc y Casimiro Pella e incorporar un nuevo conducto que recorrerá La Nación, Francisco Behr y Casimiro Pella hasta desembocar en el mar, una intervención que busca mejorar el drenaje urbano y disminuir el riesgo de anegamientos en uno de los principales centros urbanos de la provincia.




