La empresa argentina de neumáticos Fate anunció el cierre definitivo de su planta industrial en Virreyes, partido bonaerense de San Fernando, y el despido de 920 trabajadores. La decisión, según informó la compañía, tiene efecto inmediato.

En un comunicado de la empresa, la firma confirmó que “a partir del día de la fecha, cesa la actividad en su planta industrial”, la más grande del país, con una capacidad productiva superior a cinco millones de neumáticos anuales.

La compañía —propiedad del empresario Javier Madanes Quintanilla— aclaró que no se trata de un concurso preventivo ni de una reestructuración, sino de un cierre total con liquidación de activos y pago de indemnizaciones conforme a la legislación vigente.
Fuentes cercanas a la empresa señalaron que la decisión responde a un deterioro sostenido de la competitividad que la firma venía advirtiendo desde 2024. Entre los factores principales mencionaron el fuerte ingreso de neumáticos importados —especialmente de origen chino—, la presión impositiva, las restricciones cambiarias y los costos laborales.
Según la compañía, la saturación del mercado local obligó a reducir precios en torno al 15%, lo que afectó severamente los márgenes de rentabilidad. A esto se sumaron, de acuerdo con la empresa, dificultades macroeconómicas y tensiones gremiales que encarecieron la producción local frente a la importación.

En su comunicado, Fate repasó su trayectoria de más de ocho décadas en la industria y destacó su papel como proveedor de neumáticos radiales para el sector automotor y el transporte, con presencia exportadora en Europa, Estados Unidos y América Latina.
Tras el cierre, Madanes Quintanilla concentrará su actividad en Aluar, la compañía dedicada a la producción de aluminio que también controla.
La decisión marca un fuerte impacto en el empleo industrial y abre interrogantes sobre la situación del sector del neumático en la Argentina.
Fuente: Medios




