Complejo Gamma Norte: el desarrollo que marca un antes y un después en Neuquén

El Complejo nació como la idea de construir un gimnasio y terminó convirtiéndose en un desarrollo urbano de 16.865 metros cuadrados que transformó una zona estratégica de Neuquén.

Un gran complejo se levanta en un punto estratégico de la ciudad y ya no pasa desapercibido. Integrado por una torre corporativa de 12 pisos con un impactante sistema de iluminación, el innovador gimnasio Hoka y locales comerciales, el desarrollo no solo transformó una zona clave, sino que impulsó nuevos proyectos y marcó el inicio de una nueva centralidad urbana.

De noche, su fachada cobra protagonismo: 319 bañadores LED permiten modificar la iluminación y vestir el edificio de celeste y blanco en fechas patrias, de rosa durante el Día de la Mujer o con combinaciones especiales en eventos deportivos, como el superclásico. También puede lucir los colores de las empresas que eligen instalar allí sus oficinas, en un juego lumínico que sorprende tanto a quienes pasan cerca como a quienes lo observan a la distancia.

Con una superficie total de 16.865 metros cuadrados, el Complejo Gamma Norte ya forma parte del paisaje urbano sobre el eje de la avenida Doctor Ramón. Pero su impacto va más allá de lo arquitectónico: fue concebido como un motor de transformación y ese objetivo comenzó a materializarse.

A su alrededor se proyectan y ejecutan nuevas inversiones de gran escala: dos edificios adicionales, un centro de convenciones de más de 30.000 metros cuadrados con tecnología de última generación, un hotel cinco estrellas con spa y espacios de coworking, además de seis mil metros cuadrados destinados a locales comerciales, oficinas y servicios distribuidos en seis niveles. El complejo fue la señal inicial de un polo urbano que sigue creciendo.

Cómo comenzó el proyecto

La historia comenzó de manera casi casual. El empresario José Seewald, propietario de Servicios Confluencia, recorría junto a su familia el hotel Hilton —entonces en plena construcción— cuando, desde lo alto de sus 28 pisos, observó sus tierras ubicadas sobre la barda, un descampado en desnivel a unos 800 metros de distancia. Fue en ese momento cuando pronunció la frase que lo cambió todo. —Mono, ahí tenés que hacer el gimnasio —le dijo a su yerno, Fernando Soria.

Tiempo después, en un café del Alto Comahue, Soria compartió la idea con el equipo de profesionales convocados para hacerla realidad. Señalando el terreno, visible a unos 250 metros, explicó que imaginaba un gimnasio diferente a todo lo conocido en Neuquén.

Pero la idea no terminaba ahí. Desde el inicio también contemplaba locales comerciales, cocheras y vestuarios. Con el paso del tiempo, ese plan inicial fue creciendo en escala y ambición hasta convertirse en el Complejo Gamma Norte: una obra única en la Patagonia que marcó el punto de partida de una nueva centralidad en una ciudad que ya estaba lista para dar ese salto de calidad.

Fuente: Medios

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