El Gobierno abrió una nueva ronda de negociaciones en el Senado para intentar avanzar con los cambios en el régimen de Zonas Frías, una iniciativa que enfrenta fuerte resistencia de varios gobernadores, con el cordobés Martín Llaryora como uno de los principales opositores.
En ese marco, el jefe de Gabinete Diego Santilli encabezó una reunión en la Cámara alta junto a la ministra de Seguridad Patricia Bullrich y funcionarios de la Secretaría de Energía, con el objetivo de empezar a destrabar el debate legislativo.

Sin embargo, el encuentro fue calificado como técnico y no dejó definiciones concretas sobre el avance del proyecto.
“Se repasó el proyecto, pero no se habló de los puntos en discusión”, señaló uno de los participantes a medios. Por ahora, no hay fecha definida para el tratamiento en comisiones y la discusión podría demorarse hasta agosto.

Fuerte rechazo de Córdoba
El gobierno de Córdoba, encabezado por Martín Llaryora, rechaza la iniciativa que propone recortar subsidios automáticos al gas en 13 localidades de la provincia incluidas en la ampliación del régimen.
El mandatario provincial ya había expresado su oposición en Diputados, reunió a intendentes afectados y logró incluso que la Legislatura local apruebe una resolución para instruir a los senadores cordobeses a votar en contra.

En el Senado, la postura no es unánime: la senadora Alejandra Vigo anticipó su rechazo, mientras que Luis Juez y Carmen Álvarez Rivero acompañarían la propuesta del oficialismo.
“Esta iniciativa discrimina. El mapa de Zonas Frías está hecho desde Buenos Aires por gente que no conoce la realidad del país”, cuestionó Vigo, quien también afirmó que el objetivo es reducir el gasto nacional.

Negociaciones abiertas en el Congreso
Desde el Gobierno admiten que el debate es complejo y que aún no cuentan con los votos necesarios para aprobar la reforma, que busca modificar el esquema de subsidios al gas en pleno invierno.
Santilli, sin embargo, se mostró optimista tras el encuentro. “Tengo confianza en que se va a convertir en ley”, aseguró.

Bullrich, en cambio, adoptó una postura más cautelosa: “Vamos a empezar a ver cuántos votos tenemos y si podemos sacarla, porque para el Gobierno es prioritaria”, señaló.

Uno de los puntos más sensibles del proyecto es la compensación de deudas de las distribuidoras eléctricas con CAMMESA por períodos de tarifas congeladas, además del rediseño del esquema de subsidios.
Alcance del conflicto
El oficialismo también enfrenta dificultades para sumar apoyos entre gobernadores aliados. Incluso en provincias cercanas a la Casa Rosada, como Mendoza, hay divisiones en el Congreso.
Mientras los diputados mendocinos acompañan el proyecto, los senadores del distrito mantienen reparos, en un contexto donde el impacto del recorte de subsidios se sentirá en múltiples provincias del país.

Desde la Secretaría de Energía sostienen que el régimen actual es “injusto, regresivo y deficitario”, y argumentan que una reforma integral es necesaria para equilibrar las cuentas públicas.
El proyecto propone además limitar los subsidios a hogares registrados en el sistema de segmentación energética y con ingresos de hasta tres canastas básicas, dejando afuera a sectores de mayores ingresos.

La discusión continuará en el Senado en las próximas semanas, mientras el Gobierno busca acelerar una negociación que, por ahora, sigue abierta.
Fuente: Medios




