Este martes concluyó la instancia judicial por el violento ataque a un joven neuquino que esperaba el colectivo en Villa La Angostura, cuando fue abordado por un grupo de tres varones que lo golpeó con patadas en la cabeza mientras se encontraba en el piso y en estado de indefensión. A partir de un acuerdo entre las partes, dos de los agresores fueron condenados a penas de prisión de ejecución condicional, mientras que el tercero accedió a una suspensión de juicio a prueba.
Según la investigación llevada adelante por el asistente letrado Federico Gayós, la agresión ocurrió el 23 de febrero alrededor de las 7 de la mañana, luego de un conflicto previo en un local nocturno. De acuerdo con la acusación, los atacantes buscaron y siguieron a las víctimas hasta la terminal de ómnibus, donde finalmente se produjo la golpiza. Parte de la secuencia quedó registrada en videos aportados por uno de los jóvenes y por cámaras de seguridad del lugar.
La fiscalía sostuvo que Gerardo Daniel Moringa atacó a una de las víctimas cuando ya se encontraba indefensa, propinándole una patada en el rostro y volviendo a agredirla por la espalda con patadas cuando estaba desvanecida en el suelo.
En tanto, Santiago Miguel Toledo tuvo una participación activa en la agresión, golpeando a la misma víctima con puños y patadas, y además intervino en una riña contra un amigo del joven, que había intentado auxiliarlo.
El tercer imputado, A.R.C., fue acusado de participar en esa pelea con golpes de puño y patadas, aunque su conducta fue considerada de menor relevancia penal y se resolvió mediante una suspensión de juicio a prueba.
El acuerdo judicial y las penas
La audiencia finalizó con un acuerdo entre el Ministerio Público Fiscal, la querella que representa a la víctima y las defensas, el cual fue homologado por el juez de garantías Ignacio Pombo.
En ese marco, se fijaron penas de prisión condicional:
- 3 años de prisión para Moringa
- 1 año y 6 meses para Toledo

Ambos deberán cumplir reglas de conducta por un plazo mínimo de dos años, que incluyen fijar domicilio, someterse al control judicial, no cometer nuevos delitos y mantener prohibición de contacto y acercamiento con las víctimas, familiares y testigos.
Respecto de A.R.C., se dispuso una probation por un año, con reglas de conducta y la misma prohibición de contacto. Además, como salida alternativa, el imputado se comprometió a resarcir económicamente a la víctima, con el pago de una suma equivalente a 100 litros de gasoil premium al valor vigente en Villa La Angostura, dentro de un plazo de 15 días. Si incumple alguna condición, el proceso judicial podrá reactivarse y avanzar hacia el juicio.
“Pudo haber sido otro Fernando Báez Sosa”
El caso generó una fuerte conmoción social. Gonzalo Yáñez, hermano de la víctima, expresó: “Solo agradezco a Dios tener a mi hermanito vivo, pudo haber sido otro Fernando Báez Sosa”, en referencia a la gravedad del ataque.
Como consecuencia de la golpiza, el joven —menor de edad— sufrió lesiones severas en el rostro, entre ellas fractura de mandíbula y pérdida de varias piezas dentales, por lo que debió ser intervenido quirúrgicamente.
Desde la familia señalaron que “en unos días se iba a estudiar ingeniería a Córdoba, un sueño que hoy quedó frustrado por el proceso de rehabilitación que deberá atravesar”.
En redes sociales, Yáñez también agradeció el acompañamiento recibido y destacó el rol del segundo joven agredido: “Gracias a su amiguito que no se separó nunca de él… un amigo de fierro, siendo menor de edad también”, además de valorar las múltiples muestras de apoyo y solidaridad de la comunidad.
Fuente: Medios.




