Neuquén está a punto de iniciar la que ya es considerada la obra urbana más importante en sus 122 años de historia. La transformación integral de la Avenida Mosconi, la ex Ruta Nacional 22, marcará un antes y un después en la capital provincial, con un proyecto que busca redefinir la circulación, integrar sectores de la ciudad y mejorar la conectividad en uno de los corredores más transitados de la Patagonia.
El megaproyecto demandará una inversión estimada en 170 millones de dólares y tiene como objetivo principal eliminar la histórica barrera entre el alto y el bajo neuquino, además de duplicar la capacidad vehicular de la avenida.
Las etapas iniciales de la obra
La Municipalidad de Neuquén decidió avanzar por sectores para garantizar tanto la viabilidad operativa como presupuestaria. Los trabajos comenzarán formalmente en el denominado Sector 4, que comprende el tramo entre las calles Linares y Gatica, con una extensión de unas 20 cuadras, tomando como eje central la Avenida Olascoaga.
Esta primera etapa estará a cargo de la unión transitoria de empresas (UTE) integrada por CN Sapag S.A. y R.J. Ingeniería S.A., que presentó una oferta superior a los 67 mil millones de pesos. El plazo de ejecución previsto es de 360 días corridos, es decir, un año.
En paralelo, también se avanzará en el Sector 6, que se extiende desde los puentes carreteros que conectan Neuquén con Cipolletti hasta la calle Primeros Pobladores. Aunque se trata de un tramo más corto —600 metros—, incluye una de las intervenciones más ambiciosas: la construcción de un viaducto.
Circulación vehicular: cómo se moverá la ciudad durante los trabajos
Una de las principales inquietudes de los vecinos es el impacto que tendrá la obra sobre el tránsito diario. Desde la Secretaría de Infraestructura y Planeamiento Urbano aseguraron que la circulación no se interrumpirá en ningún momento durante los 12 meses de ejecución.
Para ello, se implementará un esquema de desvíos. Mientras se trabaje en el sector central de la avenida, los vehículos serán derivados hacia las calles colectoras. Posteriormente, esas colectoras se habilitarán para permitir el tránsito en tres carriles por sentido.
Además, se confirmó que la obra se desarrollará de manera continua, día y noche. Sin embargo, el movimiento de maquinaria pesada se concentrará en el horario nocturno, entre las 22 y las 6, para reducir el impacto sobre el tránsito diurno.
Una vez pavimentado el sector central, el tránsito volverá a circular por el medio de la multitrocha para permitir los trabajos finales en los laterales.
El objetivo final es convertir la antigua ruta en una avenida de cuatro carriles por lado, sumando un nuevo sistema pluvial de gran escala que evitará el efecto “represa” que hoy genera el terraplén durante los días de lluvia.
Estacionamiento y comercios: acuerdo clave con ACIPAN
Otro punto sensible fue el estacionamiento frente a los comercios ubicados sobre la traza. El plan original contemplaba prohibir totalmente detenerse en los sectores intervenidos, lo que generó preocupación en los comerciantes.
Tras negociaciones con la Asociación de Comercio, Industria y Producción del Neuquén (ACIPAN), se acordó mantener un carril de estacionamiento por lado durante toda la obra, permitiendo el acceso de clientes y las tareas de carga y descarga.
Además, el municipio implementará medidas para favorecer la detención corta y conformará una mesa de trabajo conjunta con comerciantes para canalizar reclamos y ajustar la logística según las necesidades del sector.
Como alivio económico, los frentistas estarán exentos del pago de impuestos municipales vinculados a la licencia comercial mientras duren los trabajos frente a sus locales.
Próximas licitaciones
Mientras el Sector 4 inicia su cuenta regresiva, la Municipalidad ya proyecta los próximos pasos. El Sector 5, que unirá Primeros Pobladores con Linares, entrará en proceso de licitación en los próximos días, conectando el tramo de los puentes con el área comercial central.
Si bien el plazo oficial para la primera etapa es de 12 meses, las autoridades manifestaron su intención de exigir el máximo cumplimiento de los cronogramas para intentar acortar los tiempos.
Neuquén se prepara así para un año de desafíos logísticos y paciencia ciudadana, pero con la promesa de una transformación definitiva: una avenida más moderna, segura, eficiente y capaz de acompañar el crecimiento de la capital provincial.
Fuente: Medios




