Una vecina de Neuquén denunció haber sido víctima de una violenta agresión y de reiteradas amenazas de muerte por parte de la expareja de su hermana. El acusado, según relató la familia, tiene antecedentes penales y había recuperado la libertad hace aproximadamente un año y medio tras cumplir una condena.
Fernanda contó su historia en medios locales, donde describió una serie de episodios de violencia que comenzaron el domingo y que, aseguró, mantienen a toda la familia bajo un fuerte estado de temor.
La agresión a su hermana
De acuerdo con el testimonio, el primer hecho ocurrió en una vivienda del barrio Jarillal, donde el hombre habría atacado a su expareja, Eliana, delante de sus hijos.
Según relató Fernanda, uno de los niños le contó que el agresor golpeó a su madre en la cabeza con un frasco de perfume y luego continuó la agresión con golpes de puño. “Mi hermana llegó hasta mi casa toda ensangrentada”, aseguró. Tras el ataque, el hombre escapó del lugar antes de la llegada de la Policía.
“Me tiró de la moto y me decía que me iba a matar”
Fernanda afirmó que al día siguiente intentó entregarle algunas pertenencias al acusado para evitar que volviera a la vivienda, pero la situación derivó en un nuevo episodio de violencia.
Según denunció, el hombre comenzó a arrojarle piedras, la hizo caer de la motocicleta en la que se trasladaba y la arrastró por el suelo mientras la amenazaba de muerte.
Durante el forcejeo, de la mochila de la mujer cayó una picana eléctrica que llevaba como elemento de defensa personal. “Él la agarró, me la apoyó en el pecho y me gritaba: ‘Te voy a matar, te voy a matar’“, relató.
La mujer aseguró que familiares del acusado presenciaron la agresión sin intervenir para detenerla. Como consecuencia del ataque sufrió golpes, hematomas y lesiones en distintas partes del cuerpo.
Ataque a la vivienda y custodia policial
Tras los primeros hechos de violencia, la familia solicitó una restricción perimetral contra el agresor. Sin embargo, Fernanda denunció que horas después personas allegadas al acusado atacaron a pedradas la vivienda familiar.
Según explicó, en ese momento un efectivo policial permanecía dentro de la casa debido a un desperfecto mecánico en el móvil policial, situación que habría evitado consecuencias mayores.
Actualmente, Eliana permanece bajo custodia policial y cuenta con un botón antipánico. Fernanda, en tanto, aseguró que debió abandonar su domicilio y dejar de asistir a su trabajo por temor a nuevas agresiones.
“No puedo salir ni a comprar por miedo a que me pase algo. Seguimos recibiendo amenazas y estamos esperando que me entreguen también un botón antipánico”, expresó.
La investigación quedó en manos de la Justicia, que deberá determinar las responsabilidades y avanzar con las medidas de protección correspondientes para las víctimas.
Fuente: Medios




