Un procedimiento policial permitió desarticular una presunta banda dedicada a cometer robos en la ciudad. Como resultado, se recuperaron vehículos con pedido de secuestro, se incautaron armas de fuego y drogas, y se demoró a varias personas mayores de edad. La investigación estuvo a cargo de la División Robos y Hurtos y se activó tras un violento hecho ocurrido el sábado por la noche.
El episodio que dio origen a la causa ocurrió cuando un matrimonio se ausentó de su casa cerca de las 21. Al regresar, ya en la madrugada, encontró el portón forzado y constató que su Renault Clio había sido robado. Dentro de la vivienda, todo estaba revuelto. Además del auto, los delincuentes sustrajeron una cámara fotográfica, una notebook, celulares, documentación personal, llaves de otros vehículos y una grabadora profesional, entre otros objetos de valor.
A partir de la denuncia, los investigadores realizaron entrevistas, analizaron cámaras de seguridad y llevaron adelante tareas de ciberpatrullaje para reconstruir el recorrido de los sospechosos. Las pistas los condujeron a domicilios del barrio Hipódromo, donde se solicitaron tres órdenes de allanamiento.
Mientras avanzaban con tareas de vigilancia, los efectivos detectaron a dos jóvenes que intentaron huir al advertir la presencia policial. Fueron interceptados e identificados: tienen 22 y 19 años. Durante la fuga arrojaron un revólver y envoltorios con marihuana. También se les secuestró un celular que será peritado. Según fuentes policiales, ambos cuentan con antecedentes.
Con las órdenes judiciales autorizadas, se concretaron los allanamientos. En uno de los domicilios se recuperó el Renault Clio robado, que presentaba sustitución de dominio, una maniobra utilizada para dificultar su identificación. Allí también fue demorado otro joven de 22 años.
En una segunda vivienda, el panorama fue más complejo: se incautaron autos con pedido de secuestro vigente, documentación falsa, armas, joyas y herramientas presuntamente empleadas para cometer robos. Además, se hallaron más de 66 gramos de clorhidrato de cocaína.
Durante los operativos se realizaron nuevas demoras y tanto los sospechosos como los elementos secuestrados quedaron a disposición de la Justicia. La investigación continúa bajo la órbita del Ministerio Público Fiscal, desde la Unidad de Robos y Hurtos, que buscará determinar las responsabilidades individuales y el alcance de la organización.
Desde la Policía destacaron que el procedimiento permitió recuperar bienes sustraídos y retirar de circulación armas y estupefacientes, además de avanzar sobre un grupo presuntamente vinculado a una serie de delitos contra la propiedad.
Fuente: Medios




