El ministro del Interior, Diego Santilli, comenzará esta semana una gira por distintas provincias con el objetivo de garantizar el respaldo parlamentario al proyecto de reforma laboral que el Gobierno buscará tratar en febrero. Una de las paradas centrales será Neuquén, donde mantendrá un nuevo encuentro con el gobernador Rolando Figueroa para intentar alinear a los bloques patagónicos.
Desde la Casa Rosada ratifican que no habrá cambios en la iniciativa impulsada por el presidente Javier Milei, mientras el oficialismo intensifica las gestiones políticas para reunir los votos necesarios en el Congreso. En ese contexto, Santilli tiene previsto visitar este lunes Salta, el miércoles Neuquén y el jueves Entre Ríos, donde se reunirá con el gobernador Rogelio Frigerio.

Según fuentes oficiales, las conversaciones con los mandatarios provinciales están atravesadas por reclamos vinculados a deudas nacionales, obra pública y el impacto fiscal que tendría la reforma. En particular, varios gobernadores expresaron preocupación por la caída de recursos derivada de la modificación del impuesto a las Ganancias y su efecto sobre la coparticipación.
En Neuquén, Figueroa anticipó que volverá a plantear la deuda previsional que mantiene la Anses con la provincia, además de demandas en materia de infraestructura. Situaciones similares se repiten en otras jurisdicciones, donde el apoyo político aparece condicionado por la necesidad de compensar la merma de ingresos.
Desde el entorno del ministro reconocen que no todos los gobernadores están en condiciones de respaldar públicamente una reforma que podría afectar las finanzas provinciales, aunque destacan que el diálogo sigue abierto incluso con los sectores más reticentes.
La estrategia del Gobierno apunta a consolidar acuerdos antes del inicio del período de sesiones extraordinarias, en un escenario en el que la reforma laboral aparece como uno de los proyectos centrales de la agenda legislativa del oficialismo.
Fuente: Medios




