La decisión del Gobierno de Javier Milei de avanzar con la eliminación de las PASO comenzó a generar cuestionamientos dentro y fuera del oficialismo. Mientras la Casa Rosada sostiene que la suspensión de las primarias permitirá ordenar la competencia electoral y evitar internas partidarias, distintos sectores advierten que la medida podría convertirse en un riesgo estratégico de cara a las próximas elecciones.
El apuro por modificar el sistema electoral coincide con un escenario económico que todavía presenta desafíos para el Ejecutivo. En el Ministerio de Economía, encabezado por Luis Caputo, reconocen que no existe margen para una recuperación significativa del consumo en el corto plazo, mientras la inflación continúa por encima de los niveles esperados y el impacto sobre los ingresos de la clase media sigue siendo una preocupación.

Con ese escenario, algunos analistas consideran que eliminar las PASO podría quitarle al oficialismo una herramienta clave para ordenar el voto opositor y favorecer, indirectamente, al peronismo en la elección general.
La advertencia de los consultores: “Eliminar las PASO puede ser un error”
En sectores vinculados al análisis electoral señalan que las primarias cumplen un rol central en la construcción de alianzas y en la distribución del voto opositor.
“Las PASO funcionan como un mecanismo de ordenamiento del voto antiperonista”, sostienen especialistas que advierten que una elección sin instancia previa podría derivar en una mayor fragmentación de los sectores enfrentados al peronismo.

Según esa mirada, el antecedente de Mauricio Macri en 2015 es utilizado como ejemplo: el entonces candidato de Cambiemos llegó a las primarias con un caudal menor de votos y logró consolidarse hacia el balotaje luego de la competencia interna.

Desde esa perspectiva, en la Casa Rosada estarían priorizando una definición política e ideológica por encima de una estrategia electoral basada en la dinámica del voto.
El informe que encendió las alarmas en el oficialismo
Las dudas sobre la conveniencia de modificar las reglas electorales también aparecen vinculadas al escenario social. Un relevamiento de la Fundación Pensar, el think tank del PRO, encendió señales de alerta sobre el impacto de la situación económica en la base electoral de Milei.
Entre los principales datos del estudio se destacan:
- El 49% de los jóvenes afirma que sus ingresos no alcanzan para cubrir sus necesidades básicas.
- El 46% de los trabajadores activos manifiesta temor a perder su empleo.
- El 60% de los adultos mayores anticipa que votaría por una alternativa de cambio de gestión en 2027.
- La desocupación alcanza el 7,8%, mientras que la subocupación se ubica en 11,1% y los trabajadores registrados que buscan otro empleo llegan al 15,8%.
El diagnóstico plantea un desafío para el oficialismo: sostener el respaldo político mientras intenta consolidar la recuperación económica.

La interna por la estrategia bonaerense
A las dudas económicas se suman las diferencias dentro del Gobierno sobre cómo enfrentar al peronismo en la provincia de Buenos Aires.
La discusión quedó expuesta tras las versiones sobre un posible cambio en el rol político de Diego Santilli, una situación que generó malestar dentro de su entorno y reavivó las diferencias internas entre distintos sectores de La Libertad Avanza.

Por un lado, el esquema impulsado por Santilli y Cristian Ritondo plantea conservar mecanismos que permitan contener a dirigentes del PRO y la UCR para evitar fugas electorales que puedan beneficiar al oficialismo bonaerense.

En la vereda opuesta, la línea encabezada por Karina Milei promueve una estrategia más centralizada, con listas propias de La Libertad Avanza y sin espacio para acuerdos internos con otros partidos.

La oposición busca aprovechar las tensiones
Mientras el oficialismo define su estrategia electoral, la oposición intenta capitalizar las dudas internas del Gobierno.
Axel Kicillof apuesta a consolidar su posición como referencia del peronismo bonaerense y captar el malestar social en los principales centros urbanos. En paralelo, sectores del kirchnerismo preparan una ofensiva política y judicial internacional para denunciar una supuesta persecución contra Cristina Fernández de Kirchner.

Con la carrera electoral en marcha, la Casa Rosada enfrenta así un doble desafío: definir las reglas de competencia y sostener una estrategia política capaz de resistir el desgaste económico hasta las urnas.
Fuente: Medios




