Luego de más de 11 horas de una sesión marcada por cruces y tensiones, el oficialismo junto a sus aliados logró convertir en ley la reforma pro minera de la Ley de Glaciares. El proyecto fue aprobado con 137 votos afirmativos, 111 negativos y tres abstenciones.
La nueva normativa redefine los alcances de la protección de glaciares y zonas periglaciales, y flexibiliza las condiciones para el desarrollo de actividades extractivas. Desde la oposición, surgieron fuertes cuestionamientos sobre el impacto ambiental de la medida.
La diputada de Unión por la Patria, Adriana Serquis, criticó duramente la iniciativa y sostuvo que “se están basando para defender esta ley en datos que no son científicos”. La ex titular de la Comisión Nacional de Energía Atómica aseguró que el rechazo no implica oponerse al desarrollo productivo, sino evitar una “regresión” en materia ambiental.
Durante el debate, Serquis utilizó una maqueta —con la asistencia de Juan Grabois— para ilustrar el impacto que podría tener la actividad minera en zonas sensibles. “Un 1% de la cordillera representa la superficie que ocupan los glaciares, y ese pequeño porcentaje alimenta cuencas que abastecen a 7 millones de personas”, remarcó.
Desde el oficialismo y bloques aliados, defendieron la reforma. El diputado Darío Schneider (UCR) afirmó que la ley busca “perfeccionar las facultades de las provincias” para decidir sobre inversiones en sus territorios. En la misma línea, Daiana Fernández Molero (PRO) cuestionó la normativa vigente desde 2010 y pidió superar la dicotomía entre ambientalismo y desarrollo.
Por La Libertad Avanza, la diputada Silvana Giudici sostuvo que la reforma busca “armonizar de modo constitucional” la regulación de los recursos naturales con el resto de la normativa ambiental.
Cómo votaron los diputados de Neuquén

En línea con lo esperado, los legisladores neuquinos de La Libertad Avanza —Gastón Riesco, Soledad Mondaca y Gabriela Muñoz— votaron a favor. Por su parte, Pablo Todero (Unión por la Patria) rechazó la iniciativa, mientras que Karina Maureira (La Neuquinidad) se abstuvo.
Riesco defendió la necesidad de avanzar hacia un “federalismo ambiental”, basado en el artículo 124 de la Constitución Nacional, que reconoce a las provincias el dominio originario de sus recursos naturales. Además, cuestionó lo que denominó “terrorismo ambiental” y planteó la necesidad de decisiones con base científico-técnica.
Mondaca, en tanto, consideró que la aprobación marca “un hito” en la protección de recursos estratégicos y destacó un cambio de rumbo en la política nacional.
Desde la oposición, Todero advirtió sobre el impacto en el recurso hídrico. “Neuquén es una provincia que le da mucho al país, pero el recurso más importante que tenemos es el agua, y esta ley lo afecta directamente”, sostuvo. También mencionó la situación de sequía en la cuenca del río Negro como un factor de preocupación.
Además del oficialismo, acompañaron la ley el PRO, la UCR, Innovación Federal y otros bloques provinciales. Incluso, el proyecto obtuvo el respaldo de dos diputados de Unión por la Patria.
Las abstenciones correspondieron a Oscar Zago y Eduardo Falcone (MID). En tanto, el rechazo fue encabezado por la mayoría de Unión por la Patria, sectores de Provincias Unidas, la Coalición Cívica, el Frente de Izquierda y otros espacios.
Fuente: Medios
