La búsqueda de Sofía Devries continúa en Puerto Madryn, donde la joven de 23 años desapareció mientras realizaba una práctica de buceo. El operativo, encabezado por la Prefectura Naval Argentina, se concentra en aguas del Golfo Nuevo, con embarcaciones y personal especializado.
Uno de los responsables del procedimiento, Adrián Wagner, jefe de Salvamento y Buceo de la fuerza, fue contundente respecto al escenario actual. “La posibilidad de encontrarla con vida es nula”, afirmó en declaraciones radiales, al señalar que la profundidad en la que se produjo la inmersión reduce completamente las chances de un rescate con vida.
Según explicó, este martes el operativo ya había superado las 24 horas desde la desaparición, un lapso considerado crítico en este tipo de emergencias subacuáticas. Wagner también aclaró que en el buceo deportivo no existe una vinculación física entre los participantes ni con la superficie, ya que ese sistema puede resultar más peligroso ante eventuales enganches bajo el agua. No obstante, sostuvo que la zona donde se realizaba la actividad es considerada segura y estaba habilitada para ese tipo de prácticas.
Cómo ocurrió el accidente
El grupo, integrado por siete personas, llevaba adelante la inmersión en cercanías del muelle de Puerto Madryn, en un sector preparado para el buceo recreativo. El punto elegido incluía un barco hundido a unos 26 metros de profundidad, habitual para este tipo de actividades. De acuerdo con la información oficial, las condiciones meteorológicas eran favorables al momento del hecho.
Tras advertirse la desaparición de Sofía, la Prefectura desplegó de inmediato un medio de superficie con un nadador de rescate para iniciar la búsqueda en la zona. Luego se sumó un guardacostas con buzos especializados pertenecientes a la estación local de Salvamento, Incendio y Protección Ambiental.
En paralelo, tres personas fueron trasladadas a un centro de salud por precaución, entre ellas el instructor del grupo, quien requirió asistencia médica luego de descender en reiteradas oportunidades para intentar localizar a la joven, superando los tiempos de fondo recomendados.
El rastrillaje continúa con recursos marítimos y personal entrenado para emergencias, mientras crece la angustia en la ciudad costera y entre los familiares de la joven.
Fuente: Medios.




