Educación que abre puertas: más de 370 egresos en penales de Río Negro

El ciclo lectivo cerró con egresos en primaria, secundaria y talleres laborales, y con proyectos de fuerte vínculo comunitario.

Las propuestas educativas desarrolladas en contextos de encierro alcanzaron durante este año a los ocho establecimientos penitenciarios de la provincia, tanto del ámbito provincial como federal, y sumaron además un nuevo penal en la localidad de General Roca. Así lo destacó la directora de Educación de Jóvenes y Adultos, Marcela Strahl, al presentar el balance del ciclo lectivo.

En cuanto a la participación, Strahl subrayó que el número de estudiantes se mantuvo alto y sostenido a lo largo del año, con casi 1.300 personas inscriptas entre los niveles primario, secundario y los talleres de formación laboral.

Los datos de cierre del ciclo lectivo reflejan un resultado ampliamente positivo: 110 estudiantes egresaron del nivel primario, 90 completaron talleres laborales que dependen de las EBBA y más de 170 finalizaron el nivel secundario, consolidando el acceso a la educación como una herramienta clave de inclusión y desarrollo personal.

Desde la Dirección de Educación de Jóvenes y Adultos remarcaron el valor pedagógico y social de estas iniciativas. “Los y las estudiantes participan en proyectos pedagógicos vinculados a la inserción laboral y a la vinculación con la comunidad”, explicó Strahl, al destacar que las propuestas van más allá del aula.

Entre las experiencias más significativas, se mencionó el trabajo realizado en el Penal N°1 de Viedma, donde la EBBA N°6 entregó material didáctico a una institución de nivel inicial de San Javier. En paralelo, estudiantes del nivel secundario del CEPJA N°35 hicieron lo propio con el Centro Infantil del barrio 91 y el CENS 1, fortaleciendo el lazo entre las unidades penitenciarias y la comunidad.

Los materiales entregados incluyeron juegos didácticos, rompecabezas, elementos de encastre, almohadones, maquetas y bibliotecas con libros de cuentos, destinados a niñas y niños que asisten a jardines y centros infantiles.

Estas acciones, señaló Strahl, buscan promover la apertura hacia la comunidad y generar espacios de intercambio: “Permiten que las personas privadas de la libertad acompañen su proceso educativo con propuestas solidarias, poniéndose al servicio y compartiendo experiencias con otras instituciones”, concluyó.

Fuente: Medios.

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