El Banco Central de la República Argentina (BCRA) aceleró las compras de dólares durante octubre y ya acumula más de US$1.000 millones, en un escenario marcado por la escasa variación del tipo de cambio y la falta del aporte estacional de la cosecha gruesa. Según los datos de la entidad, las adquisiciones superaron ampliamente los US$473 millones registrados durante todo septiembre.
De acuerdo con el periodista especializado en economía Pablo Wende, el ritmo de compras contradice las advertencias que habían surgido semanas atrás sobre una posible interrupción de la acumulación de reservas. En su columna en Río Negro Radio, recordó las críticas que aparecieron cuando el Central redujo sus operaciones en septiembre.

“Se habló mucho en septiembre que el Central había dejado de comprar. Entonces ya empezaron: ‘No, ven que esto no se sostiene, es un drama, se va a prender todo fuego’”, señaló.
En lo que va de octubre, las adquisiciones rondan los US$1.100 millones, con compras por US$103 millones solamente durante la rueda del martes. Para Wende, el volumen representa una señal del Gobierno frente a la suba del riesgo país y demuestra que la autoridad monetaria todavía tiene margen para sumar divisas.
“Ojo con apostar tanto contra Argentina porque el Banco Central tiene margen para comprar dólares incluso cuando ya no hay tanta cosecha”, resumió el especialista.
Por qué el Banco Central compra dólares aunque el tipo de cambio suba
Las compras de divisas del BCRA agregan demanda al mercado cambiario y pueden contribuir a sostener la cotización. En ese contexto, Wende interpretó que la decisión de continuar adquiriendo dólares, aun cuando eso pueda impulsar su precio, responde a una estrategia deliberada.
“El dólar sube y no nos asusta, compramos igual y alentamos que suba un poco el tipo de cambio. O sea, tampoco el gobierno come vidrio en esto”, sostuvo.

El dólar mayorista cerró el martes en $1.525 y acumuló una suba de apenas 0,5% durante octubre, de acuerdo con el tipo de cambio de referencia del Banco Central.
Para el economista, la intención oficial no es mantener la cotización inmóvil, sino permitir que avance de manera gradual y acompañe la evolución de los precios, sin provocar una devaluación brusca.
“Por más que se diga ‘no vamos a devaluar’, no significa que el tipo de cambio no se tenga que mover un poco”, explicó. Según su análisis, el objetivo es que el dólar acompañe a la inflación “para que el tipo de cambio real quede igual”, pero sin habilitar “un gran salto cambiario”.

Qué puede pasar con el dólar en los próximos meses
Wende no prevé una suba abrupta de la cotización, sino un movimiento gradual. En ese sentido, advirtió que no debe suponerse que la inflación continuará bajando mientras el dólar permanece congelado.
“No tenemos que pensar que el año que viene la inflación va a ser, no sé, 25 y el dólar va a estar planchado”, afirmó.
El especialista también coincidió con la postura del equipo económico respecto de que una devaluación no sería una condición necesaria para impulsar la actividad. “No hace falta un tipo de cambio 20% más alto para que Argentina crezca”, sostuvo, y agregó: “Si sube mucho el tipo de cambio va a haber más inflación”.
Otra de las prioridades del Gobierno, según su análisis, es llegar al próximo año electoral sin tensiones cambiarias que puedan repetir el escenario de 2025. Para eso, la administración nacional apuesta a un superávit comercial superior a los US$20.000 millones, que permitiría contar con divisas suficientes para abastecer la demanda de quienes busquen cubrirse ante la incertidumbre electoral.
De dónde salen los dólares que compra el BCRA
Con la mayor parte de la cosecha gruesa ya liquidada, el ingreso de divisas proviene de otras fuentes. Wende destacó las exportaciones de petróleo y las colocaciones de deuda en el exterior realizadas por provincias, como San Juan, y empresas privadas.
El volumen de compras también puede ofrecer indicios sobre la demanda de dólares por parte de los ahorristas. “Cuando el Central puede comprar bastantes dólares en este contexto es porque tampoco hay tanta demanda del público”, analizó.

Como resultado de las adquisiciones, las reservas brutas del Banco Central ya superaron los US$50.000 millones, según los datos de la entidad.
De cara al próximo año, el economista también puso el foco en la cosecha como una posible fuente adicional de divisas. “En general los episodios de El Niño han sido buenos para la cosecha”, señaló, aunque advirtió que el fenómeno previsto es extremo y podría generar riesgos de inundaciones.
La evolución de las exportaciones, la demanda de dólares y la estrategia de intervención del Banco Central serán factores centrales para determinar cómo se comportará el tipo de cambio en los próximos meses.
Fuente: Medios











