El Banco Central de la República Argentina (BCRA) modificó su estrategia cambiaria y, por primera vez en lo que va de 2026, dejó de comprar dólares en el mercado mayorista para evitar una nueva aceleración del tipo de cambio.
La autoridad monetaria cerró la jornada con saldo neutro y logró contener la cotización del dólar mayorista, que frenó su avance en torno a los $1.498, apenas por debajo de la barrera psicológica de los $1.500.

La decisión refleja una prioridad del equipo económico: evitar que una suba del dólar se traslade a los precios y complique el proceso de desinflación. En ese marco, el Gobierno optó por reducir su intervención directa en el mercado de contado y reforzar otros mecanismos, como las operaciones en futuros.
La estrategia también se da luego de las declaraciones del vocero presidencial, Adrián Ravier, quien había mencionado una eventual cotización del dólar cercana a los $1.700 o $1.800 hacia adelante. Desde el Palacio de Hacienda buscan evitar que esas expectativas se transformen en una presión adicional sobre el mercado cambiario.
“QUE EL DÓLAR LLEGUE A $ 1.800 EN LOS PRÓXIMOS MESES ES UNA POSIBILIDAD”: EL VATICINIO DEL VOCERO ADRIÁN RAVIER
El vocero presidencial analizó el panorama económico actual de Argentina, y deslizó: “Que el tipo de cambio llegue a 1.700 o 1.800 dentro de unos meses es una… pic.twitter.com/B25F82n8cL
— Clarín (@clarincom) July 24, 2026
Menos dólares del agro y más intervención en futuros
Durante julio, el BCRA acumuló compras por US$1.963 millones, aunque la mayor parte de esas adquisiciones se concentró en apenas dos jornadas. Durante el resto del mes, el ritmo de compras se redujo a un promedio de entre US$25 millones y US$40 millones diarios.
La menor liquidación del sector agropecuario, tras el cierre de la etapa más fuerte de la cosecha, redujo la oferta de divisas y limitó el margen de maniobra de la autoridad monetaria para seguir acumulando reservas sin generar presión sobre el precio del dólar.

Ante ese escenario, el Gobierno activó otras herramientas:
- Mercado de futuros: el volumen abierto de contratos de dólar aumentó desde un mínimo de US$193 millones en mayo hasta un estimado de US$1.490 millones en julio, según datos de la consultora LCG.
- Incentivo al carry trade: el esquema oficial busca sostener rendimientos en pesos atractivos medidos en dólares, con tasas positivas estimadas de entre 0,1% y 0,6% mensual.
- Menor intervención directa: al evitar compras en el mercado contado, el BCRA busca contener el tipo de cambio sin utilizar reservas internacionales.
Una señal para el mercado
La decisión del Banco Central marca un cambio táctico dentro del programa económico. Hasta ahora, la entidad había mantenido una política sostenida de acumulación de reservas, con compras consecutivas desde comienzos de enero.
Sin embargo, ante una mayor demanda de cobertura cambiaria y una menor oferta de divisas, el Gobierno decidió priorizar la estabilidad del dólar y reducir el riesgo de que una suba abrupta impacte sobre la inflación.
El desafío para el equipo económico será sostener el equilibrio entre la acumulación de reservas, el control del tipo de cambio y la continuidad del proceso de baja inflacionaria.

Fuente: Medios




