El presidente Javier Milei protagonizó este sábado un gesto que volvió a exponer las tensiones políticas dentro del Mercosur al negarse a aplaudir un reconocimiento al mandatario brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, durante el acto de cierre del acuerdo comercial entre el bloque regional y la Unión Europea, realizado en Asunción.
La escena tuvo lugar en el Gran Teatro “José Asunción Flores”, cuando el presidente de Paraguay y titular pro tempore del Mercosur, Santiago Peña, destacó el rol de Lula en el proceso de integración regional. Mientras los presidentes de Uruguay, Yamandú Orsi, y de Bolivia, Rodrigo Paz, acompañaron la mención con aplausos, Milei permaneció inmóvil y en silencio.
👉 Javier Milei no aplaudió cuando el presidente de Paraguay, Santiago Peña, destacó a Lula da Silva como uno de los “impulsores fundamentales” del acuerdo❗ pic.twitter.com/96QflTCAtL
— El Destape (@eldestapeweb) January 17, 2026
El desaire se produjo en uno de los momentos más simbólicos de la jornada y dejó en evidencia que el entendimiento comercial con Europa no logró disipar las diferencias ideológicas que atraviesan al bloque. La situación fue interpretada como una nueva señal del distanciamiento político entre el gobierno argentino y Brasil.
Durante su discurso, Peña resaltó el largo camino diplomático que permitió concretar el acuerdo y dedicó un reconocimiento especial a Lula da Silva, ausente en la ceremonia. “No puedo dejar de mencionar aquí a un gran y querido, hoy lastimosamente ausente, sin el cual no hubiésemos llegado a este día”, afirmó, antes de calificarlo como uno de los impulsores centrales de la integración regional.

Las palabras contrastaron con la postura de Milei, quien en reiteradas oportunidades cuestionó duramente al presidente brasileño, al que ha definido como “socialista” y “corrupto”. El gesto del mandatario argentino reforzó ese posicionamiento.
El episodio se dio además en un contexto de tensión diplomática reciente entre ambos países. Apenas 48 horas antes, Brasil dejó de representar oficialmente los intereses argentinos en Venezuela, lo que derivó en que la embajada argentina en Caracas quedara sin país protector. Frente a ese escenario, el Gobierno argentino inició gestiones para que Italia asuma la custodia de la sede diplomática.
Fuente: Medios




