El Gobierno nacional iniciará en los próximos días una nueva ola de recortes de empleos públicos, con un objetivo a corto plazo de entre 5.000 y 6.000 bajas. Sin embargo, la meta anual es más ambiciosa, reducir un 10% de la planta total, que incluye administración central, empresas y sociedades estatales, es decir, más de 27.000 empleos.
Desde Balcarce 50 explicaron que las primeras desvinculaciones comenzaron la semana pasada y que el recorte se aplica en varias áreas. Esta medida responde tanto a la política de reducción del Estado que impulsa la administración de Javier Milei como a la necesidad de ajustar gastos ante la caída de la recaudación y el freno de la actividad económica.

Según datos del INDEC, a enero de 2026 el sector público nacional contaba con 278.705 empleados, mientras que el índice de desempleo alcanzó el 7,5% de la población económicamente activa, lo que representa más de 1,7 millones de desocupados.

Enfoque en organismos descentralizados
A diferencia de los recortes anteriores, que afectaron mayormente la administración central, este año el foco estará en organismos descentralizados. Muchas bajas se darán por la no renovación de contratos anuales, algunos de los cuales se renuevan desde la presidencia de Carlos Menem.
Además, se planea eliminar áreas consideradas “duplicadas” y fomentar retiros voluntarios, como ocurre actualmente en la Dirección Nacional de Vialidad y en Medios Públicos. Desde diciembre de 2023, la administración mileísta ya redujo 60.494 puestos, con un recorte del 36,2% en cargos superiores.
Entre los organismos en revisión se mencionan: Indec, Conicet, Coneau, ARCA, Archivo General de la Nación, ANSES, Conadis, Enargas, ENRE, INTA, INTI, Senasa y Enacom.

Fuentes oficiales aseguran que los recortes se definirán de manera dinámica, analizando cada sección, y que el proceso combina ajustes generales de eficiencia con reducciones puntuales de tareas consideradas obsoletas o superpuestas con las provincias.
Fuente: Medios




