Según los datos oficiales del Sector Público Nacional (SPN), junio cerró con un déficit de $1.024.891 millones, impulsado por la caída de los ingresos, la postergación del vencimiento del Impuesto a las Ganancias, el pago del medio aguinaldo y un mayor gasto en subsidios energéticos.
Con este resultado, el superávit acumulado entre enero y junio alcanzó $6,3 billones, por debajo de los $6,9 billones comprometidos con el FMI. El desvío ronda los $570.000 millones, por lo que el Ejecutivo debería solicitar un waiver (perdón técnico) para evitar que el incumplimiento afecte el acuerdo vigente.
El ministro de Economía, Luis Caputo, explicó que la caída de la recaudación se debió principalmente a la postergación de las declaraciones juradas del Impuesto a las Ganancias de personas humanas, cuyo vencimiento fue trasladado nuevamente hasta fines de agosto.
En tanto, economistas señalaron que también incidieron el incremento del gasto en subsidios energéticos y las limitaciones para continuar ajustando el gasto público.
Pese al incumplimiento, distintos analistas consideran que el desvío es acotado y no compromete el objetivo fiscal anual. La próxima revisión del acuerdo con el FMI está prevista para fines de julio y será clave para definir si el organismo aprueba un nuevo desembolso superior a US$680 millones.
La visita al país de la directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva, prevista para los próximos días, incluirá reuniones con el presidente Javier Milei y autoridades del Ministerio de Economía, en un contexto marcado por esta revisión.
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