El Gobierno nacional avanzó en las últimas horas con una serie de medidas para flexibilizar el cepo cambiario, a través de disposiciones del Banco Central y la Comisión Nacional de Valores (CNV), en un contexto marcado por la negociación con el Fondo Monetario Internacional (FMI) por la segunda revisión del acuerdo.

Según pudo saber medios, uno de los principales cambios alcanza a las personas humanas, que ya no estarán obligadas a liquidar en el mercado oficial los dólares provenientes de exportaciones de bienes. No obstante, deberán seguir ingresando las divisas al país. Con esta modificación, se unifica el criterio con lo que ya regía para la exportación de servicios.
En paralelo, se eliminó el tope de US$50 para el retiro de efectivo en el exterior mediante tarjeta de crédito, lo que facilita los gastos fuera del país y reduce la necesidad de trasladar dinero en efectivo.

Para las empresas, las medidas apuntan a ampliar los plazos para el ingreso de divisas. En el caso de exportaciones a filiales, siempre que no superen los US$200 millones anuales, el plazo se extiende de 60 a 180 días. Para otros sectores, como el de indumentaria, pasa de 180 a 365 días. También se amplía a 365 días el plazo para el ingreso de divisas vinculadas a bienes de capital.

Además, se habilita el pago de Obligaciones Negociables y de deudas comerciales hasta tres días antes de su vencimiento, otorgando mayor flexibilidad financiera a las compañías.
Por otra parte, se permite el acceso al mercado oficial para realizar coberturas cambiarias de deudas en moneda extranjera, lo que representa un alivio adicional para las empresas con compromisos en otras divisas.

Estas medidas se implementan en un momento clave de la relación con el FMI, mientras el Gobierno busca avanzar en la segunda revisión del programa vigente y dar señales de mayor apertura en el frente cambiario.
Fuente: Medios




