El Gobierno nacional admitió que existe “enorme malestar” con Brasil luego de las críticas del presidente Javier Milei contra Luiz Inácio Lula da Silva y funcionarios del país vecino, aunque descartó que la tensión diplomática tenga consecuencias sobre la relación comercial entre ambos países. La definición se da en la previa del encuentro entre el canciller brasileño Mauro Vieira y el embajador argentino en Brasilia, Daniel Raimondi.
En la Casa Rosada reconocen que el vínculo bilateral atraviesa uno de sus momentos más complejos desde la llegada de Milei al poder, pero aseguran que las diferencias políticas no modificarán el intercambio económico. “Lo diplomático y lo comercial corren por cuentas separadas en este caso”, señalaron fuentes oficiales.

Sin embargo, dentro del Gobierno admiten que la relación política “está mal” y reconocen el malestar generado por los dichos del mandatario argentino, quien calificó a Lula como “ladrón”, “presidiario” y “basura socialista”. A pesar de la escalada, funcionarios libertarios consideran que la situación no derivará en un conflicto mayor entre ambos países.
“No creo que sea para tanto, pero enorme malestar hay”, expresó un funcionario nacional ante la consulta de medios.
La reacción de Brasil
La tensión aumentó luego de la visita de Milei a San Pablo, donde participó de un acto junto a Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro y uno de los principales referentes opositores de cara a las elecciones presidenciales brasileñas de octubre.
Tras esas declaraciones, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil convocó al embajador argentino Daniel Raimondi para pedir explicaciones por los dichos del Presidente. Además, el canciller Mauro Vieira llamó a consultas al embajador brasileño en Buenos Aires, Julio Bitelli, quien viajó a Brasil sin fecha de regreso confirmada.

Desde Itamaraty calificaron los dichos de Milei como un hecho sin precedentes y cuestionaron que las críticas hayan sido realizadas en territorio brasileño.
“No hay precedentes de un presidente extranjero que, en territorio nacional, haya acumulado agresiones y ofensas contra el jefe de Estado, las instituciones democráticas, incluido el Poder Judicial, y el pueblo brasileño”, señalaron desde la Cancillería brasileña.
La administración de Lula también cuestionó las críticas de Milei contra el juez del Supremo Tribunal Federal Alexandre de Moraes, a quien el mandatario argentino apuntó por impedir una visita a Jair Bolsonaro, condenado por intento de golpe de Estado.

Una relación marcada por diferencias políticas
No es la primera vez que Milei y Lula protagonizan un enfrentamiento público. Desde la campaña presidencial argentina de 2023, ambos dirigentes mantienen una relación distante, marcada por diferencias ideológicas y por el respaldo que el presidente brasileño brindó al entonces candidato oficialista Sergio Massa durante el balotaje.
Pese a los cruces, ambos gobiernos mantienen una relación comercial estratégica. Brasil continúa siendo uno de los principales socios económicos de Argentina, con un intercambio concentrado en sectores como la industria automotriz, energía, alimentos y manufacturas.
En medio de la polémica, el jefe de Gabinete, Diego Santilli, salió a respaldar la postura del Gobierno y cuestionó las críticas provenientes de Brasil. “Que no se rasguen las vestiduras, vinieron acá a hacer campaña, dijeron barbaridades del Presidente y pudieron hacer los recorridos que quisieron hacer”, afirmó en declaraciones a medios.

Fuente: Medios




