El Senado aprobó este miércoles una modificación clave al proyecto de reforma de la Carta Orgánica del Banco Central (BCRA), que establece que la designación y remoción de sus autoridades quedará bajo la órbita exclusiva de la Cámara alta y requerirá mayoría absoluta.
Los cambios al texto que había aprobado la Cámara de Diputados fueron respaldados por 66 senadores contra dos, una diferencia que superó ampliamente los dos tercios. Ahora, el proyecto deberá regresar a Diputados para que la Cámara baja analice las modificaciones introducidas por el Senado.
La iniciativa había sido aprobada en general por 46 votos a favor y 22 en contra. El respaldo llegó de La Libertad Avanza, la UCR, el PRO, Independencia, Provincias Unidas, Movimiento por Misiones, Despierta Chubut, La Neuquinidad y Moveré Santa Cruz.
Para conseguir los votos necesarios, el oficialismo aceptó modificar uno de los aspectos centrales que había impulsado originalmente. El proyecto que llegó desde Diputados establecía mayores requisitos para la designación y remoción de las autoridades del BCRA, mientras que el Senado resolvió que ambas decisiones queden exclusivamente en manos de la Cámara alta y se aprueben por mayoría absoluta.
De esta manera, para designar a los directores ya no será necesaria una mayoría de dos tercios. La misma regla se aplicará para una eventual remoción, que deberá ser solicitada por el Gobierno y responder a determinadas causales.
Durante el debate, el presidente de la comisión de Presupuesto y Hacienda, Agustín Monteverde, confirmó el acuerdo entre los bloques y sostuvo que la elección y remoción de las autoridades corresponderá exclusivamente al Senado y requerirá mayoría absoluta.
El senador defendió la necesidad de modificar la Carta Orgánica del BCRA al cuestionar lo ocurrido entre 2003 y 2023. Según afirmó, durante ese período hubo una “permeabilidad de la ley orgánica del banco central” que derivó en “20 años de saqueo institucional”.
“Esta reforma devuelve al BCRA un mandato único: el de preservar el valor de la moneda y, también, sustituir la discrecionalidad política de los poderes de turno por reglas institucionales de largo plazo”, agregó.
Los cuestionamientos de la oposición
Desde el peronismo, el senador Jorge Capitanich adelantó su rechazo a la iniciativa y planteó la necesidad de abordar cuatro aspectos de la política económica.
Propuso “discutir cuatro reglas en profundidad: una fiscal que tienda al equilibrio, una monetaria que tienda a la estabilidad, una cambiaria que tienda a la competitividad y una institucional que tienda a la calidad”.
Durante su exposición, Capitanich también acusó al Gobierno de intentar “usar las reservas para aumentar la oferta de divisas y mantener el tipo de cambio apreciado, y así tener un escenario electoral más favorable”.
En tanto, la senadora de Primero los Salteños, Flavia Royon, manifestó que acompañaba en términos generales la reforma, aunque anticipó que no respaldaría determinados artículos.
“En líneas generales apoyo esta reforma de la Carta Orgánica del Banco Central porque compartimos el diagnóstico y camino, pero en la votación en particular no voy a acompañar los artículos 12, 13, 19 y 21 del dictamen”, señaló.
Royon cuestionó especialmente el artículo 13 porque, según explicó, “permite usar las reservas como garantías, incluido el oro, sin ningún tipo de límite, sin especificar qué se puede comprometer y tampoco se obliga a informar al Congreso”.
En el cierre del debate, el jefe del bloque peronista, José Mayans, cuestionó el proyecto y sostuvo que el Gobierno modificó el discurso con el que llegó al poder.
“Acá se utiliza un relato para justificar este desastre que están por hacer con el Banco Central: la moral como política de Estado, que lo iba a pagar la casta y que iban a destruir el Banco Central. Ese relato cambió totalmente”, afirmó.
Mayans también advirtió sobre el posible impacto de la reforma en los depósitos bancarios y sostuvo que se “van a usar los depósitos de la gente y esto puede producir un corralito y corralón”.
“Se van a robar el depósito de la gente”, expresó, y sostuvo que “la gente va a comenzar a retirar los depósitos”, lo que, según su planteo, podría generar un desbalance en el sistema bancario.
Qué establece la reforma del Banco Central
El proyecto establece que los directores del BCRA serán designados por el Gobierno y tendrán mandatos de seis años, con posibilidad de una reelección. El nombramiento deberá contar con el aval exclusivo del Senado y ser aprobado por mayoría absoluta, es decir, al menos 37 votos.
Para la remoción también será necesaria la aprobación de la Cámara alta por mayoría absoluta. El procedimiento podrá iniciarse a pedido del Gobierno y deberá estar basado en determinadas causales.
La reforma plantea además que el Banco Central tenga como objetivo central preservar el valor de la moneda y que quede separado de las necesidades de financiamiento del Tesoro.
Otro de los cambios apunta a eliminar funciones relacionadas con el direccionamiento del crédito y las políticas crediticias diferenciadas.
A su vez, se habilita al BCRA a utilizar sus activos y reservas —entre ellos oro, dinero líquido y títulos— como garantía colateral en operaciones propias, como la obtención de financiamiento internacional o acuerdos de tipo REPO.
Con la modificación aprobada en el Senado, el proyecto deberá volver ahora a la Cámara de Diputados, donde los legisladores deberán definir si aceptan los cambios introducidos por la Cámara alta.
Fuente: Medios.








