El Senado comenzará este miércoles el tratamiento de la reforma de la Ley de Salud Mental promovida por el Gobierno nacional. La iniciativa será analizada desde las 16.30 en un plenario de las comisiones de Salud y de Legislación General, y propone cambios centrales en el régimen vigente, entre ellos la autorización de internaciones no voluntarias y la incorporación de las adicciones como problemática de salud mental.
La discusión se dará en medio de posiciones enfrentadas. Mientras familiares de personas con consumos problemáticos reclaman modificaciones al considerar insuficiente la normativa actual, sectores de la oposición, organizaciones de derechos humanos y referentes vinculados al kirchnerismo anticiparon cuestionamientos al proyecto.

Uno de los principales cambios planteados por la iniciativa es la flexibilización de los criterios de internación involuntaria. El texto reemplaza el concepto de “riesgo cierto e inminente”, contemplado en la legislación actual, por el de “situación de riesgo grave de daño para la vida o la integridad física de la persona o de terceros”.
De esta manera, se habilitaría la internación sin consentimiento del paciente en situaciones específicas, bajo control judicial. El proyecto establece que la medida deberá ser comunicada a un juez dentro de las 24 horas y que la documentación correspondiente deberá remitirse en un plazo máximo de 48 horas.
La propuesta mantiene que la internación debe ser un recurso terapéutico excepcional y aplicarse solo cuando ofrezca mayores beneficios que otras intervenciones posibles en el ámbito familiar, comunitario o social.
En materia de consumos problemáticos, la reforma incorpora expresamente a las adicciones dentro de las políticas públicas de salud mental. El texto señala que el uso, abuso o adicción a sustancias legales o ilegales deberá abordarse contemplando la situación particular de cada persona y respetando los derechos y garantías previstos por la ley. Además, la autoridad de aplicación podrá definir dispositivos específicos de atención, tanto ambulatorios como de internación.
Otro de los cambios relevantes es el mayor peso otorgado al criterio médico dentro de los equipos interdisciplinarios. Si bien se mantiene ese esquema de atención, el proyecto exige la presencia obligatoria de un médico psiquiatra y fortalece su intervención en decisiones vinculadas con diagnósticos, tratamientos e internaciones.
La comisión de Salud se constituirá el mismo miércoles y definirá sus autoridades antes de iniciar el debate. Según el esquema previsto, será presidida por la senadora de La Libertad Avanza Ivanna Marcela Arrascaeta, mientras que Legislación General está a cargo de la senadora libertaria Nadia Márquez.
Con este primer plenario, el oficialismo buscará abrir una discusión que promete alto voltaje político y sanitario por el alcance de las modificaciones propuestas sobre una ley vigente desde 2010.
Fuente: Medios




