Un jubilado de 74 años atraviesa horas de angustia en el sistema de salud público de Neuquén mientras espera una cirugía urgente. Su familia denunció demoras, discusiones administrativas entre hospitales y traslados que se fueron postergando mientras el dolor del paciente se intensificaba.
Se trata de Carlos Muñoz, quien fue atendido inicialmente en el hospital de Senillosa y luego trasladado al Hospital Heller de la capital provincial. Sin embargo, la situación no se resolvió y la familia continúa esperando que se concrete una intervención quirúrgica.
El caso fue relatado por su hijo Gustavo Muñoz, quien explicó que todo comenzó cuando su padre, actualmente con domicilio en Plottier, empezó a sentir fuertes dolores abdominales mientras estaba en su casa.
Días antes el hombre ya había acudido al hospital local, donde le realizaron estudios iniciales. “Le hicieron análisis y un urocultivo y le dijeron que tenía una pequeña infección urinaria. Le dieron medicación y lo mandaron de vuelta a la casa”, contó.
Un dolor que no paraba
Según relató su hijo, el cuadro generaba especial preocupación porque el jubilado padece una leve demencia. Por ese motivo decidió llevarlo a vivir con él a Senillosa para poder cuidarlo más de cerca.
Sin embargo, el malestar no mejoró. El martes por la tarde, cerca de las 16, el hombre volvió a la guardia con inflamación abdominal y fuertes dolores. Allí recibió medicación y regresó a su casa, pero el tratamiento no surtió efecto.
Con el correr de las horas el dolor se volvió cada vez más intenso. “Alrededor de las ocho de la noche me dijo que necesitaba ir urgente a la guardia porque el dolor era cada vez peor”, relató Gustavo.
En el hospital le realizaron análisis de sangre y estudios por imágenes. Aunque una primera ecografía no arrojó resultados concluyentes, los médicos advirtieron que podía tratarse de una obstrucción abdominal, por lo que debía ser evaluado por un cirujano. Fue entonces cuando comenzó la dificultad para concretar la derivación.
Derivaciones cruzadas entre hospitales
De acuerdo al relato de la familia, el problema se originó por una discusión administrativa sobre qué hospital debía recibir al paciente. “Como él vive en Plottier, decían que le correspondía el Heller, pero como la derivación salía desde Senillosa, decían que tenía que ir a Centenario”, explicó su hijo.
Durante la madrugada del miércoles, los profesionales informaron que el traslado se realizaría a primera hora hacia el hospital de Centenario para que lo evaluara un cirujano.
“Nos dijeron que a las seis de la mañana salía la ambulancia con mi papá”, recordó. Sin embargo, el traslado nunca se concretó. “A las siete y media de la mañana todavía estábamos en Senillosa porque Centenario decía que le correspondía al Heller y el Heller decía que le correspondía a Centenario”, afirmó.
Mientras tanto, el paciente continuaba con dolores intensos y, según la denuncia de su hijo, durante unas 12 horas solo recibió morfina para aliviar el dolor.
Traslado al Heller y nuevas demoras
Finalmente, cerca de las 11 de la mañana fue trasladado al hospital Heller. Pero al llegar surgieron nuevos inconvenientes: el hospital se encontraba con medidas de fuerza, lo que generó más demoras en la realización de estudios.
Incluso, en medio de la saturación del servicio, parte del procedimiento médico debió realizarse dentro de una ambulancia. “Lo llevaron a la ambulancia y le hicieron el contraste ahí. Estuvo casi dos horas dentro esperando”, relató Gustavo.
Tras completar los estudios, el jubilado quedó internado en observación mientras se gestionaba una nueva derivación. Según explicó su hijo, las autoridades informaron que se aceptó una interconsulta, pero no confirmaron que la cirugía pudiera realizarse en ese hospital.
“Nos dijeron que el Heller no estaba preparado para hacer esa cirugía en el estado en que él está”, aseguró.
Ante esta situación, los profesionales indicaron que el paciente sería trasladado al Policlínico ADOS. La familia aguardaba la llegada de la ambulancia y aún no tenía confirmación de cuándo se realizaría la operación.
“Por ahora solo me garantizaron el traslado, pero todavía no me dijeron si lo van a operar”, concluyó Gustavo, preocupado por el estado de salud de su padre y por el tiempo que continúa pasando sin una solución definitiva.
Fuente: Medios




