Uno de los comerciantes que decidió visibilizar la situación es Ezequiel Cifuentes, propietario de un local gastronómico ubicado en la esquina de Roca e Irigoyen, a pocos metros de la Municipalidad. Según aseguró, el reclamo es compartido por numerosos comerciantes de la zona.
“Que haya un poco de presencia policial, que nos den una mano porque estamos cansados de lidiar con esta problemática. Cada vez hay más situaciones y los afectados somos nosotros”, expresó.
Cifuentes explicó que los comerciantes mantienen un grupo de comunicación en el que también participa la Policía, aunque consideró que esa herramienta resulta insuficiente para prevenir los hechos que ocurren casi a diario.
“Las cámaras ayudan a registrar lo que pasa, pero después queda al azar lo que ocurre. No soy el único que tiene este problema, son todos los comerciantes después de las 9 de la noche en el centro neuquino”, señaló.
Robos, amenazas y situaciones de violencia
El comerciante sostuvo que muchos de los episodios involucran a personas en situación de calle, aunque remarcó que la preocupación crece cuando se registran amenazas, agresiones o daños materiales.
Según relató, la intervención policial suele verse limitada cuando no existe una denuncia formal o una agresión física concreta.

“La Policía llega y muchas veces no puede actuar. Parece que hay que esperar a que ocurra algo más grave para que intervengan. Después esas personas vuelven y los problemas continúan”, manifestó.
También aseguró que el temor lleva a muchos comerciantes a evitar confrontaciones directas. “A veces no queremos arriesgarnos porque las amenazas son muy fuertes. Entre nosotros nos ayudamos porque ya no sabemos qué hacer”, afirmó.
Pese a encontrarse en una zona céntrica y cercana a dependencias policiales, Cifuentes señaló que la respuesta ante algunos hechos no siempre es inmediata. “Tenemos una comisaría cerca, pero muchas veces pasa tiempo hasta que llegan. A los comercios vecinos también les roban mercadería constantemente”, indicó.
Una problemática que creció en el último tiempo
El comerciante afirmó que el escenario cambió de manera notable en los últimos meses. Mientras que años atrás los conflictos eran aislados, hoy aseguran que los hechos se multiplicaron y afectan a gran parte de los negocios del centro.
“Antes eran pocas personas y sabíamos cómo manejarnos. Ahora la situación se volvió mucho más compleja y genera preocupación permanente”, expresó.
Además, señaló que los robos no se limitan a los locales comerciales. Según dijo, también son frecuentes los casos de bicicletas sustraídas y otros delitos en la vía pública. “Todos los días pasa algo. Se llevan bicicletas, mercadería o cualquier objeto que encuentran”, sostuvo.

El costo de proteger los comercios
Frente a la inseguridad, algunos comerciantes optaron por reforzar las medidas de prevención con recursos propios. Cifuentes contó que durante los fines de semana debe contratar personal de seguridad privada para proteger el local.
“Tenemos que invertir en seguridad para evitar nuevos daños o robos. Pero no todos los comerciantes pueden afrontar ese gasto”, explicó.
En ese sentido, advirtió que muchos pequeños comerciantes no cuentan con los recursos necesarios para contratar vigilancia privada o reparar los daños ocasionados por hechos vandálicos.
Por ese motivo, insistió en la necesidad de reforzar la presencia policial en las calles céntricas, especialmente después de las 21, cuando numerosos locales continúan abiertos y todavía hay circulación de vecinos y clientes.
“El centro está atravesando una situación complicada y necesitamos respuestas para poder trabajar tranquilos”, resumió.
Mientras tanto, los comerciantes continúan organizándose entre ellos para alertarse sobre situaciones de riesgo y acompañarse ante hechos de violencia. Sin embargo, consideran que esa red de apoyo ya no alcanza y reclaman medidas concretas para mejorar la seguridad en una de las áreas comerciales más importantes de la ciudad.
Fuente: Medios







