Los trabajos están dirigidos por el antropólogo Juan Carlos Nóbile y se concentran en el sector 1 del cementerio, donde existen sepulturas registradas como NN, es decir, personas cuya identidad no pudo ser determinada al momento de su fallecimiento.
La investigación comenzó este año a partir de una denuncia presentada ante la unidad fiscal especializada en delitos de lesa humanidad de Neuquén. El principal elemento que dio origen a la pesquisa fue el testimonio de una persona que había trabajado en el cementerio y aseguró haber visto, en dos o tres oportunidades durante la dictadura, el ingreso de camiones del Ejército.
De acuerdo con ese relato, los vehículos habrían trasladado cajones precarios que luego fueron enterrados en tumbas identificadas como NN.
A partir de esa declaración, el Juzgado Federal 2 de Neuquén, a cargo de Gustavo Villanueva, avanzó con distintas medidas para determinar si existían elementos que permitieran corroborar lo denunciado. Entre ellas, se analizaron documentos y se tomaron nuevos testimonios antes de disponer la intervención del equipo forense.
Qué buscan determinar con las excavaciones
El objetivo de los especialistas es exhumar los restos de las tumbas señaladas y obtener muestras que permitan realizar estudios genéticos. Una vez obtenidas, las muestras serán comparadas con los perfiles que forman parte del Banco Nacional de Datos Genéticos. El procedimiento permitirá establecer si alguno de los restos recuperados pertenece a una persona detenida desaparecida durante la última dictadura.
Las tareas todavía están en desarrollo y, según informaron desde el juzgado, aún quedaban al menos dos sectores por revisar.
Qué encontraron hasta ahora
Los primeros restos recuperados no presentarían, de manera preliminar, características compatibles con la hipótesis que originó la investigación. De acuerdo con las primeras evaluaciones, se trataría de personas de 50 años o más que fueron enterradas con ropa y dentro de ataúdes convencionales.
Esas características se diferencian del relato incorporado a la causa. Según el testimonio que motivó la investigación, los cuerpos que habrían sido trasladados al cementerio durante la dictadura estaban desnudos y habían sido colocados en cajones precarios sujetos con alambres.
De todos modos, los resultados son todavía provisorios. Los especialistas deberán completar las excavaciones y realizar los estudios correspondientes sobre los restos recuperados antes de establecer su identidad y determinar si existe alguna vinculación con la investigación por delitos de lesa humanidad.
El informe final del Equipo Argentino de Antropología Forense será elevado al juez Villanueva una vez que concluyan las tareas previstas para esta semana.
La hipótesis todavía no fue confirmada
La presencia del EAAF y el desarrollo de las excavaciones no significan que ya se haya confirmado la existencia de enterramientos clandestinos vinculados con la última dictadura. Precisamente, el objetivo de la investigación es determinar si esa hipótesis puede ser corroborada o descartada mediante evidencia científica y documental.
La Municipalidad de San Patricio del Chañar también colabora con el operativo y puso personal a disposición de los especialistas durante el desarrollo de las tareas.
Por el momento, los primeros hallazgos no permiten confirmar la hipótesis que dio origen a la causa. Sin embargo, la investigación continúa abierta y el resultado dependerá de las excavaciones pendientes, los análisis genéticos y el informe final de los antropólogos forenses.
Fuente: Medios








