La libertad de prensa a nivel global registró en 2026 su peor desempeño en los últimos 25 años, según el informe anual de Reporteros Sin Fronteras (RSF), que advierte sobre un deterioro sostenido en gran parte del mundo y un escenario especialmente crítico en América Latina.
De acuerdo con el relevamiento, más de la mitad de los países, el 52,2%, se encuentran en una situación “difícil” o “muy grave”, una cifra que contrasta fuertemente con el 13,7% registrado en 2002.
El informe atribuye este retroceso, entre otros factores, a la implementación de leyes cada vez más restrictivas, muchas de ellas justificadas en políticas de seguridad nacional, que limitan el acceso a la información incluso en sistemas democráticos.
En el continente americano, la organización señala un deterioro generalizado, con países que atraviesan una “espiral de violencia y represión” contra el periodismo. En ese contexto, Estados Unidos descendió siete posiciones en el ranking, en medio de un clima de creciente hostilidad hacia los medios.

La situación de Argentina
En este escenario, Argentina registró una caída significativa y se ubicó en el puesto 98, tras retroceder 11 lugares en la clasificación.
El informe vincula este descenso con un aumento de la hostilidad hacia la prensa y un contexto de tensiones entre el Gobierno y los medios, así como episodios de violencia contra periodistas durante coberturas de manifestaciones.
América Latina en retroceso
El deterioro también se refleja en otros países de la región. El Salvador descendió al puesto 143, en un contexto de mayor presión sobre el periodismo.
En Ecuador, la situación se agravó tras el asesinato de periodistas, lo que provocó una fuerte caída en el ranking, mientras que Perú también retrocedió en medio de un incremento de la violencia contra trabajadores de prensa.
En los últimos lugares de la región aparecen Venezuela (159), donde persisten dudas sobre las garantías para informar; Cuba (160), con un periodismo independiente cada vez más limitado; y Nicaragua (168), donde el sistema mediático es descrito como “en ruinas” debido a la represión sostenida.
El informe concluye que el deterioro de la libertad de prensa no responde a hechos aislados, sino a una tendencia global sostenida, marcada por presiones políticas, restricciones legales y un entorno cada vez más adverso para el ejercicio del periodismo.
Fuente: Medios.




